“Sanación”

Estoy de vacaciones pero quería compartir con vosotros un trozo de la canalización que acompaña la meditación de activación de los Registros Planetarios. Me fue muy útil para reflexionas qué significa una “Sanación”.
“… Cuando tu Ser busca una sanación de las heridas del pasado es porque tu Alma desea recuperar la enseñanza que quedó atrapada dentro de la emoción. Cada experiencia porta consigo un aprendizaje, que no siempre es recibido o incorporado, debido a que la personalidad se queda apegada únicamente al dolor de la experiencia en si. La búsqueda de la sanación no es otra cosa que el deseo que el Alma tiene de recolectar la experiencia, para ubicarse a si misma en otro espacio evolutivo en el cual, aquella enseñanza ya se encuentre incluida, transformada en Sabiduría.
Por lo tanto, ante toda sanación siempre habrá una puerta que se abra generando la posibilidad de un cambio. Muchos de ustedes se han mantenido enganchados en la necesidad de esa sanación, es decir enfocados en el “pasado” sin darse la oportunidad de utilizar su energía para construir el presente y crear el espacio para la manifestación de aquello en lo que se desean convertir. Cuando pasas tanto tiempo de tu existencia enfocando tu energía en sanar lo que cargas, tus emociones se quedan enganchadas en ello. El proceso de sanar involucra un dejar ir. No solo deben enfocarse en sanar sus heridas, sino crear de una forma consciente el camino que deberá surgir a consecuencia de esa Sanación.
Sanar es cerrar una puerta cuyo interior ya cumplió su función y darse la oportunidad de caminar el sendero que se abre al frente, sin mirar atrás. Cuando permaneces mirando atrás es porque no has logrado recolectar completamente la enseñanza y eso se debe quizá, al orgullo espiritual, a no querer reconocerte a ti mismo en el otro. Aquí es cuando de nuevo, es necesario entrar en estado de “entrega y receptividad” pues en aquello que no puedes perdonar se encuentra el mayor regalo de la existencia, oculto bajo la máscara del dolor. Sin embargo, no es enfocando tu energía en sanar el dolor en si mismo que lograras integrar esa experiencia. Es enfocando tu energía en recibir la enseñanza, aun cuando la experiencia no se logre comprender por si misma. Para ello, conviene decretar ante toda experiencia dolorosa “Me permito recibir la Luz y el Amor que esta experiencia oculta” y permanecer en receptividad, hasta que la energía se haya liberado de la misma, sin esfuerzo.
…”
http://quantumholoforms.com/kai/proyecto-conciencia-solar-sexta-meditacion-mensual-el-rayo-arcoiris-de-integracion/

Tortuga Abuela

Quizás algunos os habéis preguntado alguna vez por qué la Tortuga Abuela es abuela? Seis madres cósmicas y entre ellas una que quiere ser abuela…
En una de las ultimas sesiones de Códigos de Luz oí su respuesta a esa pregunta que expresé en mi interior.
Dijo: “Porque a veces se necesita el abrazo de la abuela”. Así es, de simple y de sencillo.
Así está. En cada sesión de los Códigos de Luz de la frecuencia Turquesa y Zafiro nos acompaña Tortuga Abuela, con su amor de la abuela. Gracias!

Orcas

Para Kai y Ornai. Gracias.

Hace tiempo, entre las anaranjadas dunas de un país lejano, nació un niño. Un niño que desde la más temprana edad sabía escuchar a su alma. Su alma le susurraba durante las frescas noches del desierto que lo que había venido a hacer era “sanar”. Con cada despertar, cuando la cálida luz del sol abrazaba las dunas que rodeaban su pueblo sentía ganas de aprender. Tal como sentía los susurros de su alma, escuchaba a la gente porque entendía que detrás de cada historia estaba escondida la verdad . Y la verdad, sana.

Aprendió todo sobre las plantas, los animales, los minerales que podía encontrar en su cálido país. Escuchaba también todas las historias de los comerciantes que venían con largas caravanas o solos en sus sabios dromedarios. Supo que más allá de las dunas existían paisajes distintos, plantas distintas, animales distintos. Pero no se atrevía a salir de su casa. Pensaba que solo con escuchar las historias de otros sería suficiente para aprender a sanar.

Un día escuchó una historia sobre unos seres marinos inmensos que cantaban en las profundidades de los océanos. Aunque nunca vio el océano, podía imaginarlo . Era como su querido desierto pero con agua. De la misma manera mágico y peligro. Pero esos seres tan inmensos, no se los podía imaginar. Las ballenas. Cómo eran? Qué historias le podían contar? Fue el anhelo de conocerlas que le impulsó a emprender el largo viaje. Hasta las costas del océano.

Cuando finalmente llegó a un pueblo pesquero le contaron que las ballenas que más frecuentaban esa región eran las Orcas. Como en esas fechas todavía no estaban, tal como tenía por costumbre, dedicó toda su atención a escuchar las historias que le contaba la gente de ese pueblo. Todos aceptaron a ese extraño joven que vino desde el corazón caliente del desierto. Allí por primera vez le animaron a contar sus historias. Por primera vez fue él que contaba los infinitos cuentos que había memorizado durante toda su vida. Era muy feliz porque se dio cuenta que el compartir era la clave de sentirse pleno. Compartir las historias que fluían desde el inicio de los tiempos que no tenían ni dueño ni autor y de las que cualquiera podía ser el protagonista, le convirtió por fin en sanador.

Poco a poco entendió también porque la gente de ese pueblo veneraba tanto las Orcas. Para ellos eran las que acompañaban a la gente en el momento de la muerte. Contaban que en ese momento te caías en aguas negras. Que en tus pulmones ya no quedaba aire. Que el miedo se apoderaba de todos los sentimientos ahogándolos en el silencio. Y justo en ese momento de desesperación, de la presión que aplastaba el cuerpo y la mente, desde la inmensa oscuridad aparecía una orca. Sus manchas blancas te llamaban. Era lo único que podías ver porque todo el resto se había convertido en la más profunda oscuridad. La orca venía por ti justo en ese momento. Y de repente el miedo te abandonaba porque ya no estabas solo. Estaba contigo la gran orca. Lo que veías en ella era la luz que te iba a guiar a otro lado, donde la oscuridad era suave como el terciopelo. Lo que te trasmitía la Orca era la fuerza. La fuerza necesaria para vencer todos tus miedos. Abrazabas su enorme cuerpo y de repente entendías que no necesitabas el aire para vivir, sentías que no podías morir porque formabas parte de un todo. Veías en la Orca sus manchas negras y eran justo ellas que te atraían porque sabías que te podían llevar al Vacío donde todo tenía el inicio. La abrazabas y tu muerte se convertía en el nacimiento. Y ella te llevaba a la oscuridad tranquilo, seguro que estabas abrazando la vida, no la muerte.

Las personas no se acercaban mucho a las orcas. No querían que las llevasen antes del tiempo. Pero en cada casa de ese pueblo había una figurita de orca. Incluso cada persona durante su vida buscaba a “su Orca”. Intentaba adivinar su nombre, le hacía pequeñas ofrendas para conocerla y poder llamarla en el momento de su muerte, y no era el miedo sino el gran amor que sentían por ellas lo que las impulsaba a ello.

El chico escuchaba todas esas historias y cada vez le fascinaban más las orcas. Poco a poco aprendió a nadar. Y cuando vinieron las orcas a la costa estaba preparado.
La última vez que le vieron se acercaba a la playa. Y luego se fue.
En el pueblo prepararon una gran fiesta de despedida en la que comieron, bebieron, bailaron y rieron mucho. Y sobre todo contaron las historias que habían aprendido del joven chico del desierto. Se despidieron de él sin tristeza porque sabían que se había ido a escuchar y contar más historias. Porque detrás de cada historia se esconde la verdad. Y las verdad, sana.

Escrito por Dorota Grzegorzewska

La marea de los tiempos

Conexión con Ballena Madre, fragmento sacado del libro “Lemuria, recuerdo de las memorias ocultas” escrito por Kai
“La marea de los tiempos se mueve sin dejarnos atrás. El universo es un organismo vivo, consciente, evolutivo. Los ciclos van y vienen, jamas se detienen y en ese fluir vivimos todos juntos, aprendiendo a través de la observación, de la experiencia, de la existencia.
Los tiempos son como las mareas, existentodo dentro de un mismo océano. Se tocan, se mecen juntos y cuando llega el momento, se dispersan hacia el infinito.
Lemuria fue un gran tiempo, una hermosa era cuyas mareas se fundieron con Atlántida, co-creando un espacio evolutivo sin igual. Yo soy aquella que ha observado el fluir de los tiempos. Las mareas eternas han plasmado su historia en mi alma. Yo soy aquella que ha custodiado los tiempos, la eterna observadora. Las historias viajan hacia mi alma, imprimiendo memorias eternas en mi ser. Mi canto y el canto de mis hijas narran todas esas historias. Las Ballenas acompañan a la humanidad en su caminar sobre esta Tierra. Con nuestro Amor llamamos a los seres humanos hacia el ahora eterno, les inspiramos a recordar, sosteniendo la luz en las aguas, liberando las historias y memorias en un amoroso sonido y luz.
Yo soy la Ballena Madre”

La sanación a través de los Códigos de Luz Crystal Turquesa y Zafiro está sostenida por la Conciencia Cetácea, La Ballena Madre, La Tortuga Abuela y los Maestros Lemurianos. Remonta a esos tiempos lejanos en tiempo lineal para que Aquí y Ahora podamos desplegar las velas y navegar libres por el océano de la vida. No dudes escribirme o pasar por Aloges para recibir más información.

La separación

“Y es que, la separación existe debido a que para la Fuente no hay Amor más dulce que aquel que surge de la reunión. La separación de la conciencia no es por lo tanto un error. Es una necesidad dentro de la experiencia de la tercera dimensión cuyo propósito es justamente ese: el vivir la conciencia de separación hasta integrarla desde el Amor. Le reunificación de aquello que se separa es uno de los actos más amorosos que la Fuente haya creado jamas.”
Sacado del libro “Lemuria, recuerdo de las memorias ocultas” escrito por Kai

Regalos


“Los cristales y las piedras constituyen unos regalos muy especiales. Si se dan con cariño, se vuelven ”cristales de amor”, el símbolo de la emoción que se siente por la persona. Estos cristales podrán emplearse posteriormente con fines curativos, ya que también pueden cargarse son fuerza terapéutica vital. Antes de entregar el regalo, mantén el cristal contra el corazón. Medita y concéntrate en la persona que lo va a recibir, imaginándola saludable, equilibrada, realizada y feliz. Esta representación queda programada en la piedra; el regalo siempre irradiará energía a favor de su dueño.
Según “La iluminación por los cristales” Katrina Raphael

Fuerza Interior

Me fascina como los códigos Turquesa trabajan junto con los de Zafiro. Os quiero contar las percepciones que tuve durante la primera sesión con los códigos que hice para F. La chica eligió esos tres códigos: Memorias Despiertas, Semilla Floreciendo y Fuerza Interior. Al empezar a trasmitir los códigos Turquesa, es decir Memorias Despiertas y Semilla floreciendo me pareció ver el código de Memorias despiertas incrustado en su cuerpo. Era como si ya lo tenía pero hace mucho tiempo estaba olvidado. Me parecía verlo como si fuera esculpido en una antigua piedra. Lleno de polvo y musgos. Las energías de los códigos vibraban de manera que cada vez más se veía la geometría de Memorias despiertas. Como si quitaran el polvo poco a poco. Luego me pareció oír que una parte de la conciencia de la chica decía: “Ese cuerpo no me sirve, ese cuerpo no funciona bien.” Y la vi como si hubiera salido de su cuerpo y lo observara con rechazo. No fue la sensación que no le gustara, fue más bien como si no cumpliera sus expectativas. Y yo al mismo tiempo sentía que volvía una y otra vez a encarnar porque al morir se daba cuenta que si que su cuerpo si era un vehículo perfecto pero al entrar en la tercera dimensión lo olvidaba y otra vez se enfadaba con él. Al poner mis manos el la tercera posición que es la ultima para trasmitir los códigos Turquesa vino un recuerdo de su vida. La vi muerta en el barco vikingo. Ella fue el jefe que había muerto en la batalla, a su lado había dos perros, la comida y cuernos etcetera. Fue su funeral y en un momento el barco empezó a arder que fue la manera que su gente le despedía. Pero lo que sentía en ese momento era un gran rechazo al cuerpo. Me pareció oír : “ Para que me ha servido ese cuerpo tan fuerte? He fallado a mi pueblo, he muerto como cualquiera! Para qué me sirve la fuerza? No la quiero!” Entonces la energía de los códigos le ayudó a ver que toda su tribu le quería mucho y no fue por su fuerza física. Era el amor y su sabiduría que hizo que los suyos le tenían tanto respeto. Lo honraban por su fuerza interior. Su fuerza física y destreza en el combate no fue lo principal. Los códigos brillaban en cada una de las células de F. y de él que de verdad era ella . Vi a los dos como un mismo ser de luz. Ella de ahora y él de hace tiempos. Se miraron, se recordaron, se unieron en amor y aceptación de quien son de verdad. Vi que la energía del Vikingo se iba con las Valquirias, por supuesto, y los dos perros. Pero se quedó una esfera luminosa que se colocó en el timo de F. devolviéndole un trozo de ella misma. Era muy emocionante ese reencuentro.
El siguiente paso fue trasmitir el código Fuerza Interior. Oí tres golpes que dio la Tortuga Abuela. Sentí que recordar y sanar esa experiencia de los tiempos tan remotos en tiempo lineal a través de los códigos Turquesa fue necesaria para que se despertó de verdad el Código Zafiro -Fuerza Interior. La Tortuga Abuela junto con las cuatro otras tortugas hicieron sentir a F. que la Fuerza Interior no tenía nada que ver con su cuerpo fisico. Que era un profundo reconocimiento de su poder interior, de su luz y el amor que irradiaba. En ese momento también sentí otra animal. Me pareció que en casa de F. hoy en día estaban esos dos perros que la acompañaban cuando fue el vikingo. Pero que hay algún animal más que se sentía desplazado por la fuerza e importancia de los dos perros. Y ese animalito también recibió la energía y sabiduría del Código Zafiro. Luego me comentó F. que sí que tenía dos perros y el que vino en mitad de la sesión fue un lorito.
Con cada sesión aprecio más esa sanación. Con cada sesión entiendo mejor los mensajes escondidos detrás de las geometrías de los códigos de luz. Os agradezco a todos los que me deis permiso a aconpañaros en esa aventura. GRACIAS.

Sistema canalizado por KAI, Quantumholoforms.com,
Imparte Dorota Grzegorzewska tesorosdelatierra.es

Tortugas

“Las tortugas son una raza cósmica que ha estado presente en la tierra desde tiempos muy antiguos. Son guardianas de la sabiduría resguardada en las piedras y en sus caparazones almacenan mapas cósmicos de memorias e información.
Su sabiduría proviene de antiguos códigos éticos cuyas bases son el fundamento de la estructura cósmico ética. Representan los antiguos preceptos de los Guerreros de la Luz cuya fortaleza se sostiene en la fuerza interior del corazón y no en la destreza y fuerza física. La sabiduría de las Tortugas y la conciencia que ellas nos transmiten nos permite trascender las ilusiones del ego, fortaleciendo nuestro nexo con la verdadera esencia.
Las tortugas nos enseñan que el ego es solamente la ilusión que hemos creado para sostenernos en esta dimensión y crear una falsa plataforma de seguridad a través de la cual co-creamos las ilusiones de nuestra realidad. El ego es entonces una estructura ilusoria totalmente maleable cuya forma se forja desde la infancia…”
http://quantumholoforms.com/kai/frecuencia-zafiro/

Códigos de Luz de la Frecuencia Turquesa y Zafiro

Después de las sesiones con Códigos de Luz de la Frecuencia Turquesa y Zafiro siempre estamos en contacto y os pregunto como estáis para acompañaros en el proceso de vuestra sanación. Y eso es una de las respuestas.

“Bueno, los códigos… una pasada! Llevo unos días radiante… los primeros días sentí molestia en las mandíbulas y aún a veces lo noto pero también estoy muy presente, en paz y radiando amor y alegría (casi demasiada jeje que al día siguiente estoy cansada). Me dan ganas de abrazar a los clientes y estoy mucho más conectada con mi hija No quiero que se acabe!!!”

Sistema Crystal Turquesa y Crystal Zafiro

El sistema Crystal Turquesa conlleva una profunda liberación y sanación de las memorias de dolor. Nos impulsa hacia el retorno de la consciencia de Unidad a través de la restauración de nuestros dones y virtudes en conexión con el todo, el Universo y el Sol. Permite equilibrar y alinear los chakras, desarraigando patrones de comportamiento que impiden el proceso de despertar. Reconecta los entramados luminosos que unifican nuestra plantilla física con nuestro cuerpo de luz y activa memorias luminosas en el ADN.

El sistema Crystal Zafiro radica en el Rayo Azul Zafiro. Su potencia es el ORDEN y la alineación de las frecuencias distorsionadas. A través de su frecuencia el ego se recalibra alineando a la persona a la verdadera esencia interior. Los códigos Crystal Zafiro poseen una cualidad elevada de desarraigar las viejas estructuras de comportamiento y reordenar códigos de creencia tanto a nivel intelectual, mental, emocional como a nivel del cuerpo electromagnético.

Estos dos sistemas se trabajan en conjunto y son apoyados y sostenidos por los maestros Lemurianos y por los cetáceos y las tortugas. Permanecen en profunda conexión con el Corazón de cristal de la Madre Tierra y la consciencia galáctica solar.

Se realiza en tres sesiones espaciadas por mínimo 21 días y máximo 6 meses cada una, durante el cual el paciente permanecerá recibiendo las energías vivas de los Códigos en su cuerpo de Luz , ADN y cuerpo electromagnético. Se te entrega vía mail los códigos de luz con los que se trabaja en la sesión para que continúes trabajando con ellos y usándolos ya sea tomando agua cargada de estos códigos o usándolo en tu ambiente.
Sistema canalizado por KAI (Quantum Holoforms ©)
Terapeuta Dorota Grzegorzewska tesorosdelatierra.es

La hora ha llegado, vuela!

Piedras que hablan y sanan

Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a N. como si fuera un pollito dentro de un huevo. Ya había empezado el gran esfuerzo de salir afuera. Estaba muy apretada, en penumbra pero sentía dentro la fuerza y el impulso de salir. Poco a poco picando la cáscara y estirando las alas consiguió hacer el primer pequeño agujero por el cual entró la luz. Ese rayo le dio todavía más fuerza y continuó con el trabajo. Era precioso observarlo y acompañar a N. en ese proceso. Cuando por fin se liberó de tu antigua casa, que quizás al principio era su refugio pero en ese momento solo le apretaba, se dio cuenta que estaba en un nido. Arriba, arriba entre las nubes, en alta montaña. A su lado estaba tu padre o madre, no sé decírtelo. Era una gran águila. Preciosa, majestuosa. La miraba con mucho amor y orgullo. N. era muy diferente de ella. Nació con las plumas blancas. Y crecía con cada minuto. Y cuando abrió con la ligereza y destreza sus preciosas alas blancas y empezó el vuelo. En forma de la preciosa águila blanca llagó a su propio corazón . Se vía a si misma en forma de persona y dentro de su corazón, esa preciosa águila. La Concha le dijo: “ Te sorprende que te ayudo a conectar con tu águila aunque provengo del mar. Nadar es como volar. También tienes que conocer muy bien los corrientes y ser muy habilidosa. También tienes que aprender los ciclos de mareas como los cambios de las estaciones. Soy blanca para que recuerdes el plumaje blanco que llevas.” La Crisocola le dijo: “Y yo te aporto la fuerza. Para que puedas saltar y abrir las alas. La hora ya llegado. Vuela.”