Soy el lago de tu Resurrección!

Eso dijo esa Aguamarina. Es una comunicación que me despierta muchas ganas de analizarla porque toca el tema muy presente para mí. Las energías densas. Intentaré no opinar ni sacar conclusiones solo os cuento que mostró ese precioso mineral.

Después de pedir permiso para abrir la canal de comunicación vi a una chica hundiéndose en el agua. Lo veía de lejos. Era un tipo de lago muy profundo, oscuro, lo veía como recogido, como si la estuviera abrazando. Ella caía sintiendo mucha aceptación. No sé si alguien la hubiera tirado pero era algo en esa imagen de mucha ternura, como si fuera un acto de amor, de entrega. Alrededor de ella aparecieron los delfines, acompañándola hacia abajo, hacia el fondo, hacia la oscuridad para que no estuviera solo en ese descenso.
En ese momento sentí la voz contundente de Aguamarina: “SOY EL LAGO DE TU RESURECCION!”.
De repente la imagen dio vuelta a 180 grados, como si fuera un reloj de arena al que das vuelta. De repente la chica estaba de pie. Todo el lago se convirtió en la tierra. Toda el agua se filtró en ella. Los delfines primero cayeron al suelo, murieron y luego su esencia se filtró en la tierra también. La chica estaba aterrorizada. No entendía el porqué de todo y sobre todo estaba sobrecogida por la imagen de los delfines. Aguamarina continuó: “Esos delfines ni mueren ni cambian su esencia. Son seres de luz aunque en ese momento les toca obrar por la densidad. Mira, el suelo! Es lo denso, lo oscuro, que te da el sustento. Sin ello flotas! Sin ello te hundes! Agradécele su existencia. Ahora mira al cielo! Levanta tus brazos a ábrete a la luz! No te puede invadir nada negativo. Allí solo hay luz. Pero solo lo puedes hacer cuando tienes pies en el suelo. Ese suelo tan denso que justo por eso te puede dar el sostén.”

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Amor Materno

Después de pedir el permiso para abrir canal de comunicación vi a S. con un niño pequeño en brazos. Toda la imagen era muy idílica, tenía aspecto como en los cuadros de Sagrada Familia, ella como si fuera María con pequeño Jesús en brazos, rodeada por una luz tenue, sobrenatural, detrás su pareja – como José de pie, también mirando el niño. En los ojos de S. se veía tanto amor, tanta entrega que parecía más un ángel que una persona. En ese momento apareció un demonio. Pero todo seguía teniendo el aspecto muy tierno, como en las películas de dibujos animados. A la izquierda de S estaba su versión estilo demonio, vestida de cuero negro, maquillada excesivamente incluso con una cola de y a su lado derecha esa imagen tan tierna como de Virgen María.
Ni uno otro me parecía real. Era como exagerado.
Me pareció sentir la energía de Amatista que le dijo a S.: “Tu reto para expresar el amor materno verdadero consiste en vencer el miedo. Le quieres tanto que temes no ser capaz de desapegarte de ese ser maravilloso que es tu hijo. Por dentro estás sufriendo ya la despedida. Y llegará en la vida el momento de dejarle volar. Porque eso es la vida. Pero mírame. Mira las dos Amatistas. Somos Amatistas, somos uno aunque somos diferentes. Entre nosotros está el nudo infinito. El nudo que entrelaza la vida con todos sus aspectos. Y la muerte y el dolor del desapego forman parte de esa vida. No sufras de lo que puede pasar. Ese miedo te hace disfrazar tus sentimientos. Incluso a ti misma. Abraza la vida, y todos sus ciclos.”

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Eres precioso tal como lo es tu sombra

Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a L. sentado en un precioso acantilado, meditando. Con los ojos cerrados disfrutaba del calor del Sol que le iluminaba la cara. Muy calmado y centrado parecía contento y conectado con el todo. De repente sentí una voz de su Sombra: “Ey, L., aquí estoy, mírame! No me des la espalda!” y le dio golpecitos en la espalda. L. le respondió con los ojos cerrados, sin cambiar la postura: “No es que te ignore solo que no estoy aquí para contemplarte. Estoy conectándome con la luz.” Parecía que su Sombra empezaba a impacientarse. Dijo, aumentando de tamaño: “Es que la luz soy yo! No lo entiendes! Y además estoy mucho más interesante que esa luz deslumbrante del Sol que estás percibiendo! Mírame!” Un poco a regañadientes finalmente L. dio media vuelta para ver su sombra. Estaba bastante sorprendido porque sintió que la energía de Cuarzo Citrino le acompañaba en ese acto. Cuarzo Citrino le explicó: “ Por qué te sorprende que te ayudo a apreciar tu sombra? Ella tiene razón. Ella es la luz del Sol que se filtra por tu cuerpo. Por todos tus cuerpos. De verdad, ella es tu verdadera luz. La luz del Sol es infinita, abarca toda la creación. Para que puedas ver tu luz y tu poder, tienes que ver tu sombra que refleja todas tus heridas, todos los retos de tu vida, todos los desafíos y toda tu conciencia. Así podrás verte de verdad! Eres único y especial. Eres precioso tal como lo es tu sombra.” De verdad L. estaba sorprendido cada vez más porque le gustaba su sombra. Era bonita. Era intrigante y desafiante. L. sintió que su sombra le mostraba su voluntad y valentía de seguir la aventura de la vida. Le sonrió y ella se hizo todavía más bonita .

Dos brazos para abrazar

Ese colgante considero un colgante maestro. Lo que trasmitió a través de esa comunicación es completo, lleno de apoyo y de sabiduría. Os apetece leer su mensaje?

Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a M. en pleno sol en una piscina llena de lana cardada de color de Rodonita. Era muy agobiante estar dentro de la lana con el calor y la sensación que se iba a ahogar. La lana la absorbía como arenas movedizas. Salió de la piscina, decepcionada. Miró la piscina llena de lana color Rodocrosita pensando por dentro: “ Ya lo he dicho que no lo había elegido”. Sentí la energía de Rodocrosita mucho más sutil como un espíritu a su lado, mirando junto a M. la piscina. Le susurró al oído: “Es que te falta la base, el apoyo, por eso te ahogas. Actúa!” Apareció una rueca para hilar y M. se sentó a trabajar. Sacaba la lana rosada de la piscina e hilaba un precioso finito hijo que se convertía en jerséis, capuchas y otras prendas de abrigo. Muy contenta empezó a vestir a los agradables pero un poco raros animalitos que comenzaron a parecer a su lado. Tanto ellos como M. estaban muy contentos y animados. De lo que no se dio cuenta M. era que los animalitos salían de su sombra. El sol creaba una sombra muy densa detrás de ella. De allí salían los monstruitos pero al entrar en la luz del sol se hacían más simpáticos y cuando ponían los jerséis hechos por ella se convertían en animalitos extraños pero muy simpáticos. Y sobre todo muy agradecidos al recibir su prenda de color rosa. Cundo M. abrigó a todos, apareció un árbol de Ginko Biloba. M. y sus animalitos se sentaron bajo su sombra. El árbol le dijo: “ Dos manos, dos alas, dos piernas, dos energías opuestas, dos hemisferios, dos brazos para abrazar.” Eso le dio el impulso para abrazar a sus animalitos. En ese momento se activó la energía de Crisocola. Se situó al principio en el timo conectando a M. con la sabiduría de su alma. Luego se convirtió en un precioso helecho que con sus hojas rodeó su garganta haciendo cosquillas a su cuello y mandíbula. Sentí como si se hiciera una gran limpieza a través de su alma para que pudiera expresar el potencial que tenía. Como el helecho mágico que no es fácil encontrar porque esconde sus secretos y los muestra solo a los que son valientes y saben emprender al viaje hacia las profundidades del bosque para encontrarlo.
Luego sentí la energía de Jade que creó una esfera de luz verdosa pero al mismo tiempo apareció un eje que traspasaba su cuerpo entrando desde la coronilla y saliendo por primer chacra. Sentí como M. se anclaba en la Tierra pero también conectaba con el cielo. Y desde allí, desde lo alto de las estrellas le llegó Kuan Yin, la Diosa y Maestra muy querida en el Oriente. Sentí como la vinculaba con un sitio concreto del Universo. La conectaba con Orión. La sentí por encima de su chacra estrella del alma que está situado 50 cm por encima de la cabeza creando un precioso flor de loto cuyas raíces eran ese pilar de luz de color jade que traspasaba a M.
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#piedrasquehablanysanan

Abre los ojos!

Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación, vi a S. en un precioso y mágico prado. A su lado estaba un dragón blanco y ella hacía una diadema de flores de color rosa clarito. Me pareció que de esa manera se conectaba con la energía de Cuarzo Rosa. Esa magia, esas flores, el dragón todo formaba parte de su reino, su magia interior. Sentía yo mucho su delicadeza y al mismo tiempo su fuerza. Lo mismo que siempre percibo del Cuarzo Rosa. Ese poder inquebrantable y al mismo tiempo tan amoroso. El dragón la empujó suavemente para que se levantara y fuera hacia un estanque que estaba al lado. Era el estanque de Cianita, del agua de ese bello color azul brillante. Le dijo: “Soy un espejo. En mí, veras quien eres de verdad.” S. cerró los ojos y se metió al agua sin vacilar. La rodeó la energía de Cianita penetrando todo su cuerpo. Sintió frescura en todas sus células y el brillo azulado que salía desde su interior. El mensaje de Cianita vibraba en ella como si hablara desde dentro de su cuerpo. “Pera ver lo que te puedo aportar necesitas abrir los ojos. Eres muy valiente. No llegarías hasta aquí si no lo fueras. Sientes. Sientes desde el corazón. Hay pocos que se atreven a hacerlo. Pero ahora también toca ver. Toca ver desde la claridad interior y el discernimiento que te puedo aportar. Abre los ojos para poder expresar tu poder. Algunos lo llaman “llevar el cielo a la tierra”. Yo lo llamo abrir los ojos.”

Estaré en todos los crepúsculos de tu vida!

Comparto con vosotros esa comunicación porque creo que es profundamente sanadora.
Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a C. en una oficina. Pero todo era muy raro. Aunque era una oficina parecía más una calle en la hora punta. Había muchísimas gente andando. Ella estaba de pie y todos la empujaban. Como si no la vieran. Era muy agobiante aguantar todo eso. Esos empujones, ese “desprecio gratuito”. Finalmente C. se escondió bajo un escritorio llorando. Parecía una niña pequeña. Apareció a su lada la energía de su padre. C. le dijo: “No sé para que vienes. Nunca me has ayudado mucho.” Su padre estaba junto ella debajo del escritorio. Sentía también la energía de Cornalina que los envolvía, allí en el suelo donde estaban escondidos. El padre de C. con la voz muy baja dijo: “Sí, siempre fui un reto para ti. Y ahora es demasiado tarde para cambiar algo. Sé que te esperan todavía unos momentos muy difíciles conmigo. Lo siento mucho. Te pido perdón por todo. No sabía ser buen padre. Y ahora ya es tarde. Pero te pido, por favor, perdóname. Mira, si me lo permites, estaré en esa Cornalina. Estaré en ella desde hoy y luego cuando ya me vaya. Te pido que cuando veas un crepúsculo con sus colores calurosos, sus tonos anaranjados y rosados, que sepas que te abrazo. Te envío los abrazos que no te di cuando tocaba. Es lo único que puedo hacer. Estaré en todos los crepúsculos de tu vida mandándote apoyo y amor porque lo mereces.”
C. lloró mucho. Y luego las lágrimas se terminaron. De repente se sintió libre. Se sintió fuerte. Salió desde abajo del escritorio. La oficina estaba muy diferente. La gente trabajaba tranquilamente. C. respiró profundamente como si le hubieran quitado muchos quilos de encima.
La vi en un acantilado. Sintiendo el aire fresco que limpiaba todas las tenciones, sintiendo la seguridad que todo iba bien. Mirando el horizonte donde se ponia el sol.
Aceptando sus rayos anaranjados.

Sabes, cuántas aventuras más te esperan? Tantas, cuantas te permites soñar!”

A veces se necesita ajustar la energía de los minerales. En ese proceso aparecen las energías que ayudan tanto a las piedras como a la persona entenderse mejor. Lee quien dio mensajes a través de ese colgante.
Después de pedir permiso para abrir el canal de comunicación no vi a N. Incluso pensé si las piedras eran de verdad para ella. Pero la habían llamado por alguna razón. Pues, insistí y finalmente la vi. Me pareció ver como si el Cuarzo se convirtiera en una espada y las otras piedras intentaban poner encima de N. una armadura. N. no estaba muy convencida y las miraba desconcertada. Pregunté a las piedras si de verdad era necesario convertir a N. en un caballero porque no la veía contenta. Las piedras susurraron muy sueve para que N. no lo oyera: “Es que ella tiene que actuar! Nosotros solo somos maestros. No te das cuenta? Es el Excalibur!” Miré otro vez al Cuarzo convertido en una espada. Los minerales continuaron : “Recuerdas la leyenda sobre el Rey Arturo? Era él quien decidió intentar a sacar El Excalibur ! Y lo consiguió aunque en ese momento pocos sabía quien es.” Susurré de la misma manera como lo hacían las piedras: “Vale, de acuerdo. Pero pienso que apretando a N. y siendo duros, no vais a conseguir gran cosa. No seria mejor, apoyarla , enseñar poco a poco como aprovechar esa gran oportunidad que se le presenta?” Respondiendo a mi pregunta y propuesta la energía de los minerales cambió. Sentí como poco a poso los minerales se llenabas de tres energías diferentes.
Primero sentí la energía de la Hada Morgana en las Rodonitas. Le dijo a N.: “Venimos apara ayudarte y acompañar. Soy Morgana. La mujer sanadora. La mujer a la que no se entendió. Ni se amó. La mujer que sufrió pero aprendió amar su feminidad. La mujer que encontró su fuerza entre los escombros de su mundo. Te ayudaré a sanar las heridas de la falta de amor, del desengaño, de las perdidas, de malentendimientos. Es un reto. Pero estaré a tu lago para que puedas elevar el dolor hacia el amor.
En el Cuarzo Rosa vibra la energía de Nimue, la Dama del Lago. Una energía muy serena. Muy abierta y segura de si misma. Una energía en expansión y anhelo de aprendizaje. De conocer más.
En Amatista empezó a vibrar ni mas ni menos el gran Mago Merlín. Dijo a N.: “La noche está llena de estrellas. Hay momentos en la vida que miramos más las estrellas que disfrutamos de la cálida luz del Sol. Es el momento cuando la vida nos da una sabiduría que sobresale nuestras limitaciones. Es el momento cuando la oscuridad de la noche deja de darnos miedo. Y en lugar de él nos da entendimiento. Abrazo a ti con todas tus experiencias. En el curioso momento de tu vida cuando en plena luz del sol puedes sacar tu Excalibur y al mismo tiempo puedes mirar las estrellas de la noche. Sabes, cuántas aventuras más te esperan? Tantas, cuantas te permites soñar!”
Al final me pareció ver un hilo dorado que unía a las piedras y a Morgana, Nimue, Merlin y a N. Y ella llevaba, en su mano extendida, el Excalibur de cristal.

Todo lo que piensas es verdad y al mismo tiempo todo lo que crees es mentira

colgante de angelita y sugilita

Comparto con vosotros una de las primeras comunicaciones de este año. Me hizo pensar bastante….

Al pedir presencia del Yo superior de N., la vi enfrente de mí. Su vestido era como de otra época, llevaba el pelo largo también. Tenía los ojos cerrados. Cuando pedí que las piedras le aportaran lo que necesitaba para expresar libremente su propia luz, de repente, empezó a caer. Como si se hubiera abierto un agujero oscuro debajo de sus pies. Caía a gran velocidad pero estaba muy tranquila, seguía con los ojos cerrados, su vestido y pelo bailaban con el viento. Vi las manos luminosas y largas que consiguieron cogerla y subir a la superficie. Eran las energías de Angelita y Sugilita. Las dos energías se miraron una a otra y Sugilita preguntó: “Por qué lo hiciste?” Y N. respondió: “Porque me he rendido. Ha llegado el tiempo de rendirse.” Otra vez Angelita y Sugilita se miraron como si buscaran las palabras adecuadas para seguir esa conversación. Sugilita insistió: “Vale, pero por qué con los ojos cerrados?” Y N. respondió: “Porque confío.” Sugilita después de una pausa dijo: “Todo lo que piensas es verdad y al mismo tiempo todo lo que crees es mentira.” Pensé que Sugilita era muy dura con N. porque a fin de cuantas rendirse y confiar es justo lo que deberíamos hacer. Y Sugilita me respondió: “A gran parte de los seres humanos os cuesta ver la totalidad de la vida. Cerráis los ojos, y caéis por inercia a un agujero como si eso fuera la vida entera. Y es solo un agujero nada más. Para rendirse a la vida, hace falta verla, hace falta sentirla. No lo puedes hacer con los ojos cerrados. Como si el camino no dependía de ti. Para expresar la confianza hace falta andar, no caer.” N. ya tenía los ojos abiertos y miraba atentamente a la Sugilita que le dio ese mensaje: “Siempre cuanto me sostengas en las manos te conectaré con la vida. La vida real, la vida que podrás palpar y saborea. Rinde el homenaje a la vida! La vida que es tu madre. Para ser madre honra a todas las madres de tu linaje. Cógeme y repite: Honro a todas las madres de mi linaje y honro a la madre Tierra que me sostiene!”
Me pareció ver como si desde cada una de las células del cuerpo de N. hubiera salido un cordoncito. La rodearon los elementales, como unas pequeñas hadas. Ellas hilaban ese cordoncito de color de Sugilita y lo sujetaban en la Tierra. N. se sentía cada vez más segura, más feliz, más femenina.
En ese momento sentí la energía de la Angelita, que sobre todo se situó en su garganta. Tan como Sugilita había conectado a N. con la Tierra, Angelita la conectaba con el elemento Aire. N. sintió una abertura en el cuello. Cogió aire. Se sintió renovada, con ganas y conciencia para empezar nuevos caminos. Se hizo muy presente elemento aire. Incluso a través de Angelita empezó a vibrar el símbolo de Reiki de las Hadas que pertenece a ese elemento. Elemento que le ayudará a crear puentes, a expresar su verdad, a encontrar su sonido y a escuchar a sí misma.

Soy la noche de tus encarnaciones

colgante de mookaita y labradorita

“Soy la noche de tus encarnaciones donde tu brillas con cada una de las estrellas que fuiste.” Ese es el mensaje de una de las piedras que veis en esa foto. Me parece precioso. Os apetece leer toda la comunicación? Aquí la tenéis enterita.

Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a Z. trabajando en una mina. Fui el minero. Muy a la antigua, con pala y pico hacía un túnel. Le percibía a Z. muy contenta e ilusionada. Estaba en busca de un tesoro que, con toda la seguridad, sentía dentro de la montaña en la cual estaba trabajando. Las tres energías de los minerales la observaban junto conmigo. Como si representaba una obra de teatro. Lo mirábamos, mejor dicho, como algún partido porque estábamos en las gradas, comiendo patatas fritas contemplando cómo se esforzaba. Me pareció curioso que los minerales no hacían nada para ayudarle. Les pregunté si de verdad hacía falta que Z. se esforzaraba tanto”. Me respondieron: “Es que no nos da permiso.” Y siguieron comiendo patatas. Me sorprendí mucho. ¿Cómo es que no les daba permiso? Es que había pedido el colgante y comunicación. Respondieron: “Si, pero le parece que el esfuerzo es necesario. Que sin el esfuerzo no se puede conseguir los tesoros. Por eso estamos aquí esperando que nos llame.” Una vez más pedí al Yo Superior de Z. el permiso y le pedí que si de verdad ese era su deseo que se abriera a las energías de los minerales. Al principio sentí la Amatista cuya energía se situó en su plexo solar. Allí, dentro del chacra del plexo solar está situado el Disco Solar Portal Agua. Somos 70% agua. Agua que fluye sin esfuerzo, que se adapta. Agua que recuerda todo. La energía de Amatista primero borró los condicionamientos que la unían a Z. a la idea que había que escorzarse para merecer la recompensa. Eran ideas, comentarios, situaciones y los recuerdos de esta y de otras vidas. Z. cerró los ojos. Sintió el flujo de sus propias aguas. La facilidad con la que se movía y su liquida belleza.
La Mookaita se activó en su campo electromagnético. La rodeó de su “sentido común”. Le dijo a Z.: “Es que piénsalo bien! No necesitas esforzarte. Estás rodeada de abundancia. Pues, si es así , no es lógico malgastar tu energía haciendo agujeros con pala y pico. Vibro en tu campo electromagnético. En las semillas de los pensamientos. Para que desde el sentido común eligieras el camino fácil. Y sobre todo que entendieras que el camino es fácil.
Labradorita se situó en el timo. Vi a Z. en un palacio mirando las pirámides. Ese es el mensaje de su Labradorita: “Eres una mujer sabia. Siempre lo fuiste. Te conecto con tu sabiduría. Soy como el telón para las energías de Amatista y Mookaita. Para que puedas entender los sucesos de la vida a través de tu gran sabiduría. Te conecto con tus vidas pasadas que son como las estrellas. Soy la noche de tus encarnaciones donde tu brillas con cada una de las estrellas que fuiste.”
Z. abrió los ojos .Ya no estaba en la mina. Estaba en un palacio. Su vestido era precioso. Se levantó y con paso lento fue a una sala grande. Todo era muy luminoso y dorado. En esa sala en medio estaba un gran cofre. Z. sabía que ese era su tesoro. Y que para conseguirlo era necesario solo abrir los ojos y ver la abundancia y plenitud que la rodeaba.

Guerrero de la Luz

colgante de rodonita, cuarzo rosa y cuarzo verde

Son los minerales del chacra corazón pero solo la energía de uno de ellos se situó en esa chacra. Queréis saber dónde se activaron las otras? Aquí tenéis la comunicación.
Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación sentí a W. como si fuera unos hongos que vivían en la simbiosis con los agrandes árboles milenarios. La simbiosis durante la cual todos se beneficiaban. Sobre todo los árboles que sin los diminutos hongos casi que no pudieran tirar adelante. Aunque pequeño W. sentía que desempañaba un rol muy importante en la inmensidad del bosque. Como si ese bosque fuera una galaxia y, aunque podía parecer increíble, todo el funcionamiento de ese gran ecosistema dependía también de W. La energía de Cuarzo Verde impregnó su segundo chacra del sentimiento de seguridad de que formaba parte de un gran TODO y de que su aportación era muy, muy valiosa. Me sorprendió un poco que la energía del Cuarzo Verde se había situado justo en ese chacra. Pero de pronto lo entendí. Allí en el segundo chacra están las memorias de todas las relaciones amorosas que a veces se basan en la manipulación, en el miedo, en la lucha de podar en lugar del amor. Chacra sexual resguarda esos lazos y en ese momento el Cuarzo Verde los diluía. Mostrándole a W. como en un gran espejo su importancia, su valor. W. sintió la unión y conexión desde el amor con toda la vida, con sus seres queridos, con la gente que le rodea. Detectó toda la manipulación que se disfrazaba de amor. No sintió ni tristeza ni enfado al verlo. Solo sorpresa. Y en ese momento decidió que simplemente no entraba en ese juego de poder. No le interesaba y tampoco le afectaba.
Luego sentí la energía de Cuarzo Rosa. Se situó en su chacra Estrella del Alma. Le envolvió una esfera de color rosa. Más bien que esfera, era un precioso capullo de flor de suave color rosa. W. se sintió acogido, abrazado, entendido y sobre todo amado. El Cuarzo Rosa filtraba y activaba su chacra Estrella del Alma. Para que nunca perdiera la conexión con su Yo Superior que le amaba incondicionalmente. Siempre!
En ese momento se activó en su corazón la Rodonita. Sentí como le hacía cada vez más fuerte y valiente. Era la sensación como un despertar del Guerrero de la Luz.
Sentí activadas las tres energías. En su segundo chacra Cuarzo Verde que le conectaba en la red de vida, en el chacra Estrella del Alma Cuarzo Rosa que le conectaba en el universo y su infinito amor y Rodonita en su corazón que le conectaba con tu fuerza interior que trasmuta todos los monstruos en luz.