Cenicienta

colgante de rodonita

Fue una comunicación entre una niña y un colgante de Ágata de Botswana y Rodonita. Son las piedras que veis en la foto aunque colgante era diferente. Mirad como las piedras adaptaron el mensaje a su pequeña portadora.

Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a Ivon vestida de época, corriendo por un precioso jardín. De lejos se veía un palacio. En uno de los banco, la esperaba una pareja. Una preciosa y joven mujer y un hombre. Los dos elegantes y radiantes. Ivon se sentó a su lado. La chica dijo: “Buenos días Ivon, nos reconoces?”. Ella movió la cabeza con muchas dudas y preguntó: “Eres una princesa? Y ella respondió: Ahora sí y vivo aquí. Pero antes me llamaban Cenicienta. Conoces mi historia, verdad? He venido para que sientas y veas que en la vida hay de todo. Mi vida no empezó feliz. Murió mi madre, mi madrastra y mis hermanastras no me trataron bien. Pero yo pedí la ayuda y mira ahora estoy aquí. Confiaba y sabía pedir ayuda. Parece fácil pero muchas veces no lo es. Estaré contigo para ayudarte en los momentos difíciles sentirte bien segura y confiada.” A mí me pereció en ese momento que de vedad era la energía de la Ágata de Botswana, la energía acogedora y cálida.
Luego habló el príncipe trasmitiendo el mensaje de la Rodonita. “Parece que mi parte de la historia es mucho más feliz. Nací aquí en ese precioso palacio. Pero siempre buscaba algo más, buscaba el amor. Y cuando lo encontré, cuando encontré a la mujer en la que me enamoré, ella se me escapó. Cuando huyó del palacio podría yo quedarme aquí desanimado, triste. Pero no. Yo salí de aquí, salí a buscarla. No fue nada fácil pero lo conseguí. Lo que quiero mostrarte es que hace falta actuar, necesitas hacer su camino, emprender la aventura para encontrar lo que de verdad quieres. Primer paso es confiar tal como dice mi princesa pero hay que actuar también. No sería suficiente solo confiar y quedarme en mi palacio bonito. Yo confiaba y por eso tuve fuerza de salir en su busca. Y mira que felices estamos ahora.”
Ivon abrazo a los dos y empezaron a jugar en ese preciosa jardín.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *