Cómo ganas tus partidos?

colgante de cuarzo rutilado y cuarzo ahumado


Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi Anna jugando en hockey sobre hielo. A gran velocidad llevaba al disco a la portería. Controlaba el disco perfectamente. Metió el gol sin ningún esfuerzo y frenó haciendo una nueve de trocitos de hielo. Miró a su equipo orgullosa y muy contenta pero de repente se dio cuenta que muchos de sus jugadores no estaban cien por cien contentos. Anna era tan buena que jugaba casi sola, no necesitaba a otros para meter un gol. El arbitro sopló para terminar primera parte del partido. Todos entraron a una sala para recuperar fuerzas. Dos entrenadores llevaron a Anna a un espacio más tranquilo para hablar a solas. Uno era la energía de Cuarzo Rutilado y el otro Cuarzo Ahumado.
La miraron sin decir nada. Estaba medio enfadada, medio decepcionada. Dijo con voz alta: “No entiendo nada. Es que si gano, ganamos todos, verdad? Y a parte de eso. Es un juego muy intenso y violento, si voy sola, otros no van a recibir golpes. Es que no entiendo porque no están contentos. Hago todo lo mejor que puedo. Es que no lo entiendo. Lo importante es ganar, verdad? Estamos aquí para ganar!” Estaba a punto de llorar. Las energías de las piedras la abrazaron, miraron a sus ojos, y muy, muy suavemente preguntaron: “No entiendes o no quieres entender?” Esa pregunta junto con esa suavidad y dulzura hicieron que Anna rompió a llorar. Respondió: “Sí. Lo entiendo. Es un juego en equipo. Y yo juego sola. Pero de verdad, no lo hago de mala fe. Intento jugar en equipo. Pero cuando salgo a la pista no lo controlo. Y lo hago por bien de todos. ay…” Siguió llorando.
El Cuarzo Rutilado le dijo: Te ayudaré a entender a la gente. Muchas veces no te dicen que piensan porque te quieren y saben que todo lo que hacer sale de tu corazón. Por eso callan incluso cuando pasas de ellos. Te ayudaré ver lo que sienten. Y sobre todo, te ayudaré ver que te quieren tal como eres. Hagas lo que hagas.”
El Cuarzo Ahumado le dijo: “Eres un líder. Un verdadero líder. Te ayudaré expresarlo. Ya no son los tiempos de jugar solo. Ahora es el tiempo de jugar en equipo porque solo así ganarás de verdad.”
Anna dejó de llorar. Se sintió fuerte otra vez. Oyó el silbido que marcaba la vuelta a la pista. Se levantó, puso todos los protectores de los jugadores de hockey. Miró a sus entrenadores, a sus piedras y sin sonido sus labios dibujaron una palabra – Gracias. Sabía que esa vez todos iban a jugar y que todos iban a ganar algo más que un partido.

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