El camino del alma

cuarzo rosa, labradorita, amazonita

Comunicación ente Begoña (nombre inventado) y el colgante de Cuarzo Rosa, Labradorita y Amazonita, muy parecido al que veis en la foto.
Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a Begoña sentada apoyada a un tronco del árbol viejo y sabio. Era un día soleado, hacía buen tiempo, se sentía mucha calma alrededor. En un momento sentí a tres energías. A su izquierda apareció un cuervo, acompañando y expresando al mismo tiempo la energía de Labradorita. Enfrente de ella apareció preciosa hada de color rosa. Y a la izquierda una flor de aciano, esa flor azul de los campos muy común por lo menos en mi país. Begoña se sorprendió y dijo: “Que curiosa forma habéis cobrado”. Y Labradorita en forma de Curvo respondió: “Somos todo, somos uno. Soy piedra y animal.” El Cuarzo Rosa dijo: “Soy piedra y un hada, un ser mágico, un ser misterioso”. Amazonita continuó: “Soy piedra y una planta.” Como si tuvieran la consciencia unida seguían hablando con una voz. “Somos uno, y tú también eres todo, eres uno , con animales, con plantas, con el reino elemental, con los minerales. Tenemos diferentes formas pero somo uno. Lo sientes?” Tenía la sensación que Begoña decía y pensaba que sí pero al mismo tiempo se sentías un poco como un observadora que miraba esa maravilla de fuera y no participaba en ese milagro. Las piedras empezaron a colocar su energía en su cuerpo físico. En ese momento me sorprendí yo porque en su corazón se coloco Labradorita y yo pensaba que iba a ser el Cuarzo Rosa. Pero Labradorita junto con el Cuervo empezaron allí su alquimia. El Cuervo dijo: “Soy un pájaro negro pero al mismo tiempo soy muy juguetón. Me encanta divertirme, y soy muy inteligente. Y eso junto con Labradorita te aportamos a tu corazón. El discernimiento, saber elegir desde la inteligencia de tu corazón, alegría, juego y el conocimiento de tus partes más escondidas donde de verdad reside tu fuerza.”
El Hada estaba bailando en el timo de Begoña. Con los hilos de color rosa recogía trozos de su alma y los cosía en una preciosa mandala.
El aciano floreció en su garganta, dando te cosquillas con sus pétalos.
Y yo pensé maravillada: “Que bonito camino del alma desde corazón , atravesando el timo hacia la expresión en la garganta!”
Que aprendamos a expresar nuestra alma, desde el corazón hacia la garganta. Somos uno.

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