El Rei encantado

2016-04-11 12.41.34

Después pedir el permiso para abrir el canal de comunicación le vi a Juan (nombre inventado) como a una rana. Muy simpática por cierto, pero una rana. Me parecía que estaba esperando a un amor que le iba a convertir en un príncipe. Sentí la energía de Diamante Herkimer que le preguntó a Juan por qué se veía como a una rana y no por ejemplo como a un príncipe. Y Juan respondió con ironía: anda ya un príncipe, quizás un reí?” El Diamante Herkimer dijo:” Sí, por qué no un reí?”. Le rodearon a Juan energías de otras piedras. Ya tenía el cuerpo de un hombre. Le empezaron a vestir con sus energías en preciosa ropa elegante pero se notaba que toda esa idea del príncipe o reí no resonaba con Antonio. Se dejaba hacer cosas pero no lo creía nada. El Diamante Herkimer que tenia voz cantante en toda la comunicación le dijo: “Te pasan cosas desagradables porque por dentro piensas que lo mereces, permites que te hagan daño porque te sientes una rana. Un ser insignificante que está luchando pero no aspira a mucho… Tú eres el Reí, en tu casa, en tu vida, en tu cuerpo, estés donde estés. Tú mandas y tú decides.” Todas las piedras empezaron a repetirlo. Cada una con su voz propia aportando a ese proceso su tono, su color , su sabiduría que se anclaba en su cuerpo. Juan estaba en medio del circulo que crearon las piedras que repetían: “ Tú eres el Reí, en tu casa, en tu vida, en tu cuerpo, estés donde estés. Tú mandas y tú decides.” Ese proceso duró bastante tiempo porque a Juan costaba asimilarlo. Finalmente pedí que a través de la energía de las piedras, sobre todo el Cuarzo Ahumado se deshicieran todos los lazos karmicos entre las personas, sitios y situaciones que le hicieron olvidar que era un Reí. Pedí a las piedras que esa elevada vibración que habían creado llenara su casa y su cuerpo para que resplandeciera su propia luz. La Luz de un Reí.

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