Eres fuerte como un roble

Quieres saber cuya energía se manifestó a través de esas piedras? Abajo comparto contigo la comunicación.

Comunicación entre D. y el colgante de Crisoprasa y Ojo de Tigre.
Después de pedir permiso para abrir el canal de comunicación vi a D. como si hubiera caído desde arriba- sin hacerse ningún daño solo creando una gigantesca nube de polvo- encima de un pupitre como en las antiguas escuelas. Miró alrededor muy sorprendida. Había niños sentados como ella, vestidos de batas, atentos mirando la puesta. Se miró a si misma y sorprendida todavía más se dio cuenta que era una niña como los otros no una mujer adulta. Se abrió la puerta y entró Jesús. Eso ya era demasiado. D. abrió la boca de lo extraño que le pareció todo eso pensando que no era real lo que veía. Jesús la miró como si hubiera oído tus pensamiento y dijo: “Por qué estás tan sorprendida? Siempre estoy a tu lado.” Y mirando a todos los niños añadió: “Chicos! Salimos fuera, allí estaremos mejor.” La siguiente imagen era muy idílica. Debajo un gran roble estaba sentado Jesús abrazando a D. Otros niños disfrutaban de la naturaleza. Veía muchas mariposas, flores, sol. Jesús puso la mano en el corazón de D. De repente ella sintió mucha pena y dolor. Empezó a llorar, sin saber bien como nombrar las emociones que salían junto con sus lagrimas. Pero esas lagrimas la liberaban de toda pesadez que albergaba en su corazón. Como los niños que a veces no saben decir que les pasa pero con un simple hecho de permitirse llorar se liberan de toda la tensión, ella también con cada lagrima derramada se sentía más ligera. Hasta poder respirar profundamente sabiendo que ya no hacía falta llorar más. Jesús todo el tiempo tenía la mano en su corazón, la miraba a los ojos. Su energía se mezclaba con la de Crisoprasa. Le dijo a D.: “A través de esas preciosas piedras acaricio tu corazón. Cuando vas a tocarlas recuerda que estoy allí, que te doy mi mano. Que te apoyo en cada instante.” Estaban debajo de un gran roble que en ese momento también expresó su energía diciendo: “Los tres piezas de Ojo de Tigre representan mi fuerza, una de ellas son mis raíces, otra es mi tronco y la tercera mis ramas. Te trasmito la sabiduría de la Tierra y de tus antepasados, la solidez de estar aquí y ahora con un tronco fuerte y estable , y la caricia del viento y sabiduría del universo que te viene a través de mis ranas y hojas. Eres fuerte como un roble. No lo olvides. ”

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