Orcas

Para Kai y Ornai. Gracias.

Hace tiempo, entre las anaranjadas dunas de un país lejano, nació un niño. Un niño que desde la más temprana edad sabía escuchar a su alma. Su alma le susurraba durante las frescas noches del desierto que lo que había venido a hacer era “sanar”. Con cada despertar, cuando la cálida luz del sol abrazaba las dunas que rodeaban su pueblo sentía ganas de aprender. Tal como sentía los susurros de su alma, escuchaba a la gente porque entendía que detrás de cada historia estaba escondida la verdad . Y la verdad, sana.

Aprendió todo sobre las plantas, los animales, los minerales que podía encontrar en su cálido país. Escuchaba también todas las historias de los comerciantes que venían con largas caravanas o solos en sus sabios dromedarios. Supo que más allá de las dunas existían paisajes distintos, plantas distintas, animales distintos. Pero no se atrevía a salir de su casa. Pensaba que solo con escuchar las historias de otros sería suficiente para aprender a sanar.

Un día escuchó una historia sobre unos seres marinos inmensos que cantaban en las profundidades de los océanos. Aunque nunca vio el océano, podía imaginarlo . Era como su querido desierto pero con agua. De la misma manera mágico y peligro. Pero esos seres tan inmensos, no se los podía imaginar. Las ballenas. Cómo eran? Qué historias le podían contar? Fue el anhelo de conocerlas que le impulsó a emprender el largo viaje. Hasta las costas del océano.

Cuando finalmente llegó a un pueblo pesquero le contaron que las ballenas que más frecuentaban esa región eran las Orcas. Como en esas fechas todavía no estaban, tal como tenía por costumbre, dedicó toda su atención a escuchar las historias que le contaba la gente de ese pueblo. Todos aceptaron a ese extraño joven que vino desde el corazón caliente del desierto. Allí por primera vez le animaron a contar sus historias. Por primera vez fue él que contaba los infinitos cuentos que había memorizado durante toda su vida. Era muy feliz porque se dio cuenta que el compartir era la clave de sentirse pleno. Compartir las historias que fluían desde el inicio de los tiempos que no tenían ni dueño ni autor y de las que cualquiera podía ser el protagonista, le convirtió por fin en sanador.

Poco a poco entendió también porque la gente de ese pueblo veneraba tanto las Orcas. Para ellos eran las que acompañaban a la gente en el momento de la muerte. Contaban que en ese momento te caías en aguas negras. Que en tus pulmones ya no quedaba aire. Que el miedo se apoderaba de todos los sentimientos ahogándolos en el silencio. Y justo en ese momento de desesperación, de la presión que aplastaba el cuerpo y la mente, desde la inmensa oscuridad aparecía una orca. Sus manchas blancas te llamaban. Era lo único que podías ver porque todo el resto se había convertido en la más profunda oscuridad. La orca venía por ti justo en ese momento. Y de repente el miedo te abandonaba porque ya no estabas solo. Estaba contigo la gran orca. Lo que veías en ella era la luz que te iba a guiar a otro lado, donde la oscuridad era suave como el terciopelo. Lo que te trasmitía la Orca era la fuerza. La fuerza necesaria para vencer todos tus miedos. Abrazabas su enorme cuerpo y de repente entendías que no necesitabas el aire para vivir, sentías que no podías morir porque formabas parte de un todo. Veías en la Orca sus manchas negras y eran justo ellas que te atraían porque sabías que te podían llevar al Vacío donde todo tenía el inicio. La abrazabas y tu muerte se convertía en el nacimiento. Y ella te llevaba a la oscuridad tranquilo, seguro que estabas abrazando la vida, no la muerte.

Las personas no se acercaban mucho a las orcas. No querían que las llevasen antes del tiempo. Pero en cada casa de ese pueblo había una figurita de orca. Incluso cada persona durante su vida buscaba a “su Orca”. Intentaba adivinar su nombre, le hacía pequeñas ofrendas para conocerla y poder llamarla en el momento de su muerte, y no era el miedo sino el gran amor que sentían por ellas lo que las impulsaba a ello.

El chico escuchaba todas esas historias y cada vez le fascinaban más las orcas. Poco a poco aprendió a nadar. Y cuando vinieron las orcas a la costa estaba preparado.
La última vez que le vieron se acercaba a la playa. Y luego se fue.
En el pueblo prepararon una gran fiesta de despedida en la que comieron, bebieron, bailaron y rieron mucho. Y sobre todo contaron las historias que habían aprendido del joven chico del desierto. Se despidieron de él sin tristeza porque sabían que se había ido a escuchar y contar más historias. Porque detrás de cada historia se esconde la verdad. Y las verdad, sana.

Escrito por Dorota Grzegorzewska

Te punchan las piedras en el río?

Aprovecho ese colgante hecho de una pieza preciosa que une la fuerza de Ágata y la de Cuarzo para contaros esa comunicación.
Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a H. andando por el medio de un riachuelo, en las montañas. Todo su ser expresaba que estaba experimentado las sensaciones contrarias. Por un lado le daba gusto el agua fresquita pero el mismo tiempo era tan fría que no le gustaba. Por un lado disfrutaba con el tacto de las piedras redondeadas del río pero al miso tiempo te punchaban otras e iba esperando en cada momento el dolor. La belleza del paisaje que la rodeaba le daba calma pero los rinconcitos del río llenos de hojas caídas y varios bichitos le daban asco. En fin, un gran lío emocional. Un “Sí” pero “No”. La energía del Cuarzo la paró y le ordenó: “Para, para! Así no.” La envolvió en una toalla suave, blanca, tan agradable en el tacto que parecía estar hacha de las plumas. Con ese suave abrazo la dirijo a la orilla. Allí sentados siguió hablarle: “Te quiero ofrecer ese momento de contemplación. Mira el río! Mira como fluye! Te puedo acompañar en cada momento pero eres tú quien tiene que tener claro lo que quiere hacer. Míralo bien todo. Date tiempo para decidir. No tengas prisa. Tienes mucho tiempo. Yo diría que incluso tienes toda la eternidad. Pues, primera el río, siente que te trasmite y luego desde el corazón decide que quieres.”
En este momento H. miró a su izquierda y vio otra energía que era la de Ágata. Ella también la miró y como si respondiera a alguna pregunta suya dijo: “ Yo no digo nada porque ya sé que vas a hacer. Es que ya te has decidido, solo que no le has puesto la conciencia al este hecho. Yo soy las piedras que te punchaban por el camino. Pero no están allí para hacerte mal. Son las situaciones que te hacen reflexionar, avanzar, conocerte mejor, te retan para que te mires a ti misma. Pero como no las ves así y tratas como obstáculos que hay que esquivar, finalmente te hacen mal. Pero es solo darles conciencia y dejarán de doler. Se convertirán en tus grandes aliados. Al elegir ese colgante ya has optado por ese camino. Sé que volverás al río porque de verdad ya lo has hecho. Mírame, soy como terciopelo, no soy un clavo. Y dentro de ti lo sabes solo que a veces con la rapidez de la vida se te olvida. La vida es eterna. Anda poco a poco disfrutando del camino.” H. sonrió a sus piedras que juntas querían acompañarla en esa aventura y entró otra vez en el río. Cerró los ojos. Sintió el frescor del agua que le agradaba, sintió el tacto de las piedras que la conectaban con la tierra. Sonrió a sus adentros y segura hizo otro paso hacia el río.

La marea de los tiempos

Conexión con Ballena Madre, fragmento sacado del libro “Lemuria, recuerdo de las memorias ocultas” escrito por Kai
“La marea de los tiempos se mueve sin dejarnos atrás. El universo es un organismo vivo, consciente, evolutivo. Los ciclos van y vienen, jamas se detienen y en ese fluir vivimos todos juntos, aprendiendo a través de la observación, de la experiencia, de la existencia.
Los tiempos son como las mareas, existentodo dentro de un mismo océano. Se tocan, se mecen juntos y cuando llega el momento, se dispersan hacia el infinito.
Lemuria fue un gran tiempo, una hermosa era cuyas mareas se fundieron con Atlántida, co-creando un espacio evolutivo sin igual. Yo soy aquella que ha observado el fluir de los tiempos. Las mareas eternas han plasmado su historia en mi alma. Yo soy aquella que ha custodiado los tiempos, la eterna observadora. Las historias viajan hacia mi alma, imprimiendo memorias eternas en mi ser. Mi canto y el canto de mis hijas narran todas esas historias. Las Ballenas acompañan a la humanidad en su caminar sobre esta Tierra. Con nuestro Amor llamamos a los seres humanos hacia el ahora eterno, les inspiramos a recordar, sosteniendo la luz en las aguas, liberando las historias y memorias en un amoroso sonido y luz.
Yo soy la Ballena Madre”

La sanación a través de los Códigos de Luz Crystal Turquesa y Zafiro está sostenida por la Conciencia Cetácea, La Ballena Madre, La Tortuga Abuela y los Maestros Lemurianos. Remonta a esos tiempos lejanos en tiempo lineal para que Aquí y Ahora podamos desplegar las velas y navegar libres por el océano de la vida. No dudes escribirme o pasar por Aloges para recibir más información.

La magia del Silencio.


Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a R. como como si estuviera acurrucada entre los raíces de las plantas. Todo era verde claro, muy bonito. Sentí su fragilidad y delicadeza que tanta belleza le da a R. No veía a nadie pero sentía muchas presencia elemental. De repente me dijeron a mí: “Haces demasiado ruido”. Me sorprendí porque me parecía que no hacía nada. Toda la energía del espacio estaba centrada en un objetivo- aportarle a R. la calma y sobre todo el silencio necesario para el proceso que llevaba. Me pareció que la energía de la piedra con toda la conciencia que emanaba a través de ella le aportaban el Silencio muy mágico y sagrado. El silencio que le hacía posible sentir el corazón. El latido de su corazón. Tan bonito, tan puro que casi dolía al conectar con él. La piedra junto con la energía elemental creó un espacio divino de conexión donde su latido se hizo uno con el latido del universo. El sonido que daba inicio a toda la vida. Hágase la luz como dicen unos u Om como dicen otros. Pero al mismo tiempo la energía de la piedra le quería conectar con el rayo negro. El rayo de luz que tan mala fama tiene pero de verdad es el rayo que impulsa la creación. Es el rayo rebelde, juguetón que une todos los colores. Es este rayo que partiendo del silencio donde el único sonido es el latido de su corazón le impulsará hacia fuera y mostrará el camino.
Pero ahora toca silencio de su corazón.

La separación

“Y es que, la separación existe debido a que para la Fuente no hay Amor más dulce que aquel que surge de la reunión. La separación de la conciencia no es por lo tanto un error. Es una necesidad dentro de la experiencia de la tercera dimensión cuyo propósito es justamente ese: el vivir la conciencia de separación hasta integrarla desde el Amor. Le reunificación de aquello que se separa es uno de los actos más amorosos que la Fuente haya creado jamas.”
Sacado del libro “Lemuria, recuerdo de las memorias ocultas” escrito por Kai

Regalos


“Los cristales y las piedras constituyen unos regalos muy especiales. Si se dan con cariño, se vuelven ”cristales de amor”, el símbolo de la emoción que se siente por la persona. Estos cristales podrán emplearse posteriormente con fines curativos, ya que también pueden cargarse son fuerza terapéutica vital. Antes de entregar el regalo, mantén el cristal contra el corazón. Medita y concéntrate en la persona que lo va a recibir, imaginándola saludable, equilibrada, realizada y feliz. Esta representación queda programada en la piedra; el regalo siempre irradiará energía a favor de su dueño.
Según “La iluminación por los cristales” Katrina Raphael

Fuerza Interior

Me fascina como los códigos Turquesa trabajan junto con los de Zafiro. Os quiero contar las percepciones que tuve durante la primera sesión con los códigos que hice para F. La chica eligió esos tres códigos: Memorias Despiertas, Semilla Floreciendo y Fuerza Interior. Al empezar a trasmitir los códigos Turquesa, es decir Memorias Despiertas y Semilla floreciendo me pareció ver el código de Memorias despiertas incrustado en su cuerpo. Era como si ya lo tenía pero hace mucho tiempo estaba olvidado. Me parecía verlo como si fuera esculpido en una antigua piedra. Lleno de polvo y musgos. Las energías de los códigos vibraban de manera que cada vez más se veía la geometría de Memorias despiertas. Como si quitaran el polvo poco a poco. Luego me pareció oír que una parte de la conciencia de la chica decía: “Ese cuerpo no me sirve, ese cuerpo no funciona bien.” Y la vi como si hubiera salido de su cuerpo y lo observara con rechazo. No fue la sensación que no le gustara, fue más bien como si no cumpliera sus expectativas. Y yo al mismo tiempo sentía que volvía una y otra vez a encarnar porque al morir se daba cuenta que si que su cuerpo si era un vehículo perfecto pero al entrar en la tercera dimensión lo olvidaba y otra vez se enfadaba con él. Al poner mis manos el la tercera posición que es la ultima para trasmitir los códigos Turquesa vino un recuerdo de su vida. La vi muerta en el barco vikingo. Ella fue el jefe que había muerto en la batalla, a su lado había dos perros, la comida y cuernos etcetera. Fue su funeral y en un momento el barco empezó a arder que fue la manera que su gente le despedía. Pero lo que sentía en ese momento era un gran rechazo al cuerpo. Me pareció oír : “ Para que me ha servido ese cuerpo tan fuerte? He fallado a mi pueblo, he muerto como cualquiera! Para qué me sirve la fuerza? No la quiero!” Entonces la energía de los códigos le ayudó a ver que toda su tribu le quería mucho y no fue por su fuerza física. Era el amor y su sabiduría que hizo que los suyos le tenían tanto respeto. Lo honraban por su fuerza interior. Su fuerza física y destreza en el combate no fue lo principal. Los códigos brillaban en cada una de las células de F. y de él que de verdad era ella . Vi a los dos como un mismo ser de luz. Ella de ahora y él de hace tiempos. Se miraron, se recordaron, se unieron en amor y aceptación de quien son de verdad. Vi que la energía del Vikingo se iba con las Valquirias, por supuesto, y los dos perros. Pero se quedó una esfera luminosa que se colocó en el timo de F. devolviéndole un trozo de ella misma. Era muy emocionante ese reencuentro.
El siguiente paso fue trasmitir el código Fuerza Interior. Oí tres golpes que dio la Tortuga Abuela. Sentí que recordar y sanar esa experiencia de los tiempos tan remotos en tiempo lineal a través de los códigos Turquesa fue necesaria para que se despertó de verdad el Código Zafiro -Fuerza Interior. La Tortuga Abuela junto con las cuatro otras tortugas hicieron sentir a F. que la Fuerza Interior no tenía nada que ver con su cuerpo fisico. Que era un profundo reconocimiento de su poder interior, de su luz y el amor que irradiaba. En ese momento también sentí otra animal. Me pareció que en casa de F. hoy en día estaban esos dos perros que la acompañaban cuando fue el vikingo. Pero que hay algún animal más que se sentía desplazado por la fuerza e importancia de los dos perros. Y ese animalito también recibió la energía y sabiduría del Código Zafiro. Luego me comentó F. que sí que tenía dos perros y el que vino en mitad de la sesión fue un lorito.
Con cada sesión aprecio más esa sanación. Con cada sesión entiendo mejor los mensajes escondidos detrás de las geometrías de los códigos de luz. Os agradezco a todos los que me deis permiso a aconpañaros en esa aventura. GRACIAS.

Sistema canalizado por KAI, Quantumholoforms.com,
Imparte Dorota Grzegorzewska tesorosdelatierra.es

Qué regalar para una pareja que se casa?

Qué regalar para una pareja que se casa?
Un conjunto de piedras personalizado junto con una comunicación.

Por qué?
Es un regalo único y muy mágico al mismo tiempo. La pareja recibe los minerales que necesita en ese momento tan especial. A demás participan en una historia en la que ellos mismos son los protagonistas. Durante la comunicación expresan lo que necesitan y reciben, a través de los minerales, un gran apoyo y infinito amor.

Y cómo lo sabes que lo quieren hacer?
Siempre antes de empezar pido permiso al Yo Superior de cada persona para abrir canal de comunicación. Si no lo recibo simplemente no me viene ninguna imagen. Ese paso es para mí muy importante. Si no lo haría así, esa falta del respeto al libre albedrío de cada persona podría tener consecuencias karmicas para mí. Y podéis estar seguros que con mi propia historia tengo suficiente.

Si tenéis más preguntas no dudéis en escribirme. Un feliz fin de semana

Cuando cesa la tormenta

Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a F. en una playa. Era de noche. Hacía mucho viento y llovía. Tenía el pelo despeinado y parecía desesperada. Llamaba a alguien sintiendo mucho miedo. Tenía yo la sensación como si hubiera naufragado un barco y ella estuviera buscando a alguien temiendo que había muerto. Finalmente cayó llorando en la arena. Se le rompía el corazón. Lloraba desconsolada con los ojos cerrados sintiendo el viento que la azotaba. En ese momento sentí como la energía de las piedras la cubrió con una suave manta azul. F. seguía con los ojos cerrados pero cesó el rugido del viento y la suavidad de la energía de las piedras consiguió secar sus lagrimas. F. dijo con voz suave que tenía miedo. Me parecía como si en ese momento estuviera en un espacio sin tiempo. La rodeó el silencio y la luz azul claro. Vi como la energía de Amazonita empezó a hacer un precioso bordado, muy delicado, alrededor de su corazón o mejor dicho que se fundía con su corazón. Amazonita le trasmitió ese mensaje: “Te conecto con tus raíces. Ves ese bordado? Es de tu país. No pienses que estás sola. Tus ancestros están contigo. No has perdido raíces, no has perdido su apoyo. Están contigo, adornando tu corazón, haciéndote recordar que nunca estarás sola. Da igual si recuerdas o no a tus abuelas, si conoces los nombres de tus bisabuelas o historias de tatarabuelas. Todas ellas están contigo. Han parido muchas veces y han visto irse a muchos de sus hijos. El dolor y el miedo es como una tormenta. En algún momento cesa su furia. Céntrate en la belleza de mi energía , en se precioso bordado de tu corazón. Cuando tu mente se dispara, cierra los ojos e imagina tu corazón envuelto en mi luz azul.”
En ese momento sentí también la energía de Angelita. Aparecieron dos ángeles que abrazaron a F. trasmitiéndole mucha paz y luz. Ese abrazo era tan real, tan dulce que su mente, su ego que crea todas los dramas se diluyó en esa preciosa energía de Amor.
Esta comunicación como tantas anteriores muestra el gran apoyo con el que siempre podemos contar. Pase lo que pase, da igual con que fuerza golpea la tormenta, siempre podemos encontrar ese espacio sin tiempo donde estamos profundamente amados y sostenidos.
No lo dudéis nunca.

Tortugas

“Las tortugas son una raza cósmica que ha estado presente en la tierra desde tiempos muy antiguos. Son guardianas de la sabiduría resguardada en las piedras y en sus caparazones almacenan mapas cósmicos de memorias e información.
Su sabiduría proviene de antiguos códigos éticos cuyas bases son el fundamento de la estructura cósmico ética. Representan los antiguos preceptos de los Guerreros de la Luz cuya fortaleza se sostiene en la fuerza interior del corazón y no en la destreza y fuerza física. La sabiduría de las Tortugas y la conciencia que ellas nos transmiten nos permite trascender las ilusiones del ego, fortaleciendo nuestro nexo con la verdadera esencia.
Las tortugas nos enseñan que el ego es solamente la ilusión que hemos creado para sostenernos en esta dimensión y crear una falsa plataforma de seguridad a través de la cual co-creamos las ilusiones de nuestra realidad. El ego es entonces una estructura ilusoria totalmente maleable cuya forma se forja desde la infancia…”
http://quantumholoforms.com/kai/frecuencia-zafiro/