Pendientes con rubí, sodalita, lapislázuli

Rubí
Imparte vigor a la vida, energetiza y equilibra. Potencia la pasión por la vida, pero nunca de manera autodestructiva. Mejora la motivación y el establecimiento de objetos realistas. Anima a “hacer lo que te hace feliz”. Es un poderoso escudo contra el ataque psíquico y el vampirismo de la energía del corazón. Es una de las piedras de abundancia que ayuda a retener la riqueza y la pasión. Aporta un estado mental positivo y valiente. Carga la pasión y alimenta el entusiasmo. supera el agotamiento y el letargo, e imparte potencia y vigor. Al mismo tiempo, calma la hiperactividad.

Sodalita
Une la lógica con la intuición. Abre la percepción espiritual. Estimula la glándula pineal y el tercer ojo. Infunde un deseo de verdad y un impulso idealista, posibilitando que seas fiel a ti mismo y defiendas tus creencias. Fomenta el pensamiento racional, la objetividad, la verdad y la percepción intuitiva, junto con la verbalización de los sentimientos. Aporta equilibrio emocional y calma los ataques de pánico. Potencia la autoestima, la autoaceptación y la confianza en uno mismo.
Lapislázuli
Estimula la iluminación. Libera rápidamente el estrés, trayendo una paz profunda. Es una piedra protectora que contacta con los espíritus guardianes. Reconoce el ataque psíquico, lo bloquea y devuelve la energía a su fuente. Armoniza los niveles físico, emocional, mental y espiritual. Fomenta la autoconciencia y permite la autoexpresión. Ayuda a afrontar la verdad. Ayuda a expresas las opiniones y armonizar el conflicto. Enseña el valor de la escucha activa. Disuelve la tendencia al martirio, la crueldad y el sufrimiento.

Cierre de plata

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