Pendientes de rubí, amatista y cuarzo rosa

Rubí
Imparte vigor a la vida, energetiza y equilibra. Potencia la pasión por la vida, pero nunca de manera autodestructiva. Mejora la motivación y el establecimiento de objetos realistas. Anima a “hacer lo que te hace feliz”. Es un poderoso escudo contra el ataque psíquico y el vampirismo de la energía del corazón. Es una de las piedras de abundancia que ayuda a retener la riqueza y la pasión. Aporta un estado mental positivo y valiente. Carga la pasión y alimenta el  entusiasmo. Supera el agotamiento y el letargo, e imparte potencia y vigor. Al mismo tiempo, calma la hiperactividad.

Amatista
Protege del ataque psíquico, transmutando la energía en amor. Tiene grandes poderes curativos y limpiadores. Supera adicciones y bloqueos de todo tipo. Es benéfica para la mente, relajándola o estimulándola, según resulte adecuado. Potencia la asimilación de nuevas ideas y conecta la causa con el efecto. Facilita el proceso de toma de decisiones. Potencia la memoria y mejora la motivación. Disipa la ira, la furia, el miedo y la ansiedad. Aliviando la tristeza y la pena, ayuda a integrar las perdidas. Abre a la intuición y refuerza los dones psíquicos.

Cuarzo rosa
Es una piedra de amor incondicional y paz infinita.  Enseña la verdadera esencia del amor.  Atrae amor.  Si nunca has recibido amor, el cuarzo rosa te abre el corazón para que puedas ser receptivo. Si has amado y has perdido el amor, te reconforta en tu pena. Facilita el perdón y la autoaceptación, e invoca la autoestima y la confianza de uno mismo. Calma, da seguridad y es excelente para usarlo en casos de trauma o crisis.  Libera las penas y las emociones no expresadas.

Cierre de plata

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