Pendientes de sodalita, peridoto y lapislázuli

Sodalita
Une la lógica con la intuición. Abre la percepción espiritual. Estimula la glándula pineal y el tercer ojo. Infunde un deseo de verdad y un impulso idealista, posibilitando que seas fiel a ti mismo y defiendas tus creencias. Fomenta el pensamiento racional, la objetividad, la verdad y la percepción intuitiva, junto con la verbalización de los sentimientos. Aporta equilibrio emocional y calma los ataques de pánico. Potencia la autoestima, la autoaceptación y la confianza en uno mismo.

Peridoto / Olivina
Es una piedra protectora para el aura. Libera y neutraliza las toxinas a todos los niveles, purifica los cuerpos físico, sutil, y  la mente.  Disuelve las cargas, la culpabilidad y las obsesiones. Ayuda a entender su destino y su propósito espiritual. Alivia los celos, el resentimiento, el despecho, la cólera, y reduce el estrés. Potencia la confianza y la asertividad sin agresión. Ayuda introducir los cambios necesarios. Disipa el letargo. Ayuda admitir sus propios errores y seguir adelante.

Lapislázuli
Estimula la iluminación. Libera rápidamente el estrés, trayendo una paz profunda. Es una piedra protectora que contacta con los espíritus guardianes. Reconoce el ataque psíquico, lo bloquea y devuelve la energía a su fuente. Armoniza los niveles físico, emocional, mental y espiritual. Fomenta la autoconciencia y permite la autoexpresión. Ayuda a afrontar la verdad. Ayuda a expresas las opiniones y armonizar el conflicto. Enseña el valor de la escucha activa. Disuelve la tendencia al martirio, la crueldad y el sufrimiento.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *