Prasiotrino y Dragón Blanco

Después de pedir permiso para abrir el canal de comunicación entre ese Prasiotrino que veis en la foto y Yolanda (nombre inventado).  La vi volando entre las nubes con un Dragón Blanco. Él le dijo su nombre pero no lo oí. Eso suele pasar. Los nombres no son para mí sino para las personas que van a llevar la piedra. Se sentía la velocidad con la que se estaban desplazando. El Dragón Blanco le dijo a Yolanda que ya era hora, que tenía que actuar ya, que no había nada que esperar. Ya podía volar sola. Le pidió que meditara con su Prasiotrino teniéndolo en el corazón. La vi sentada con el Prasiotrino en manos tocando su corazón. Sentí la energía del Dragón Blanco que se despertaba en su corazón y sus alas que se desplegaban en el interior del corazón de Yolanda. A ella, en su espalda también se le abrieron las alas. Alas blancas, preciosas. Prasiotrino le estiraba todo el campo energético. Lo alineaba, armonizaba para que Yolanda pudiera disfrutar de su forma perfecta, expresando su esencia, su luz, brillando y volando gracias a esas preciosas alas blancas que llevaba siempre solo que no lo recordaba.

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