Juana de Arco, Cuarzo ahumado y Cuarzo Rutilado

Colgante de Cuarzo Ahumado, Cuarzo Rutilado y Árbol de la vida

Después de pedir permiso para abrir el canal de comunicación vi a Juana cabalgando en plena batalla medieval. Tenía el aspecto de Juana del Arco. En ese fervor bélico de repente oí la tranquila voz del Cuarzo Rutilado que la preguntó contra qué estaba luchando. La sorprendió esa pregunta. Paró el caballo y dijo solemnemente: “Contra las personas y situaciones que no me dejan avanzar.” El Cuarzo Rutilado siguió preguntado qué era que de verdad no le dejaba avanzar y ella respondió un poco impaciente: “Ya te he dicho, las personas , las situaciones que no me dejan expresar libremente mi propia luz.” La dorada energía de Cuarzo Rutilado le dijo a Juana: “Lo que no te deja avanzar es la falta de entender que aquí y ahora ya está todo perfecto. Que aquí y ahora ya puedes expresar tu luz. Pero te centras en las carencias. Dices NECESITO y eso te hace sentir todo lo que te falta. Cuando de verdad no te falta nada. En cuanto sientas que ya estás llena porque lo estabas siempre, podrás conseguir lo que quieras, no lo que necesitas.” En ese momento también sentí la energía del Cuarzo Ahumado cual dijo: “ Dicen que soy piedra oscura pero yo llevo la luz de la profundidad de la Tierra. Y te la doy. La luz de la creación, de acción, y dejar ir lo que ya no te sirve. Al mismo tiempo te doy la fuerza de la Tierra. De estar aquí y ahora. De estar bien y valorar lo que tienes ahora.”

Cómo ganas tus partidos?

colgante de cuarzo rutilado y cuarzo ahumado


Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi Anna jugando en hockey sobre hielo. A gran velocidad llevaba al disco a la portería. Controlaba el disco perfectamente. Metió el gol sin ningún esfuerzo y frenó haciendo una nueve de trocitos de hielo. Miró a su equipo orgullosa y muy contenta pero de repente se dio cuenta que muchos de sus jugadores no estaban cien por cien contentos. Anna era tan buena que jugaba casi sola, no necesitaba a otros para meter un gol. El arbitro sopló para terminar primera parte del partido. Todos entraron a una sala para recuperar fuerzas. Dos entrenadores llevaron a Anna a un espacio más tranquilo para hablar a solas. Uno era la energía de Cuarzo Rutilado y el otro Cuarzo Ahumado.
La miraron sin decir nada. Estaba medio enfadada, medio decepcionada. Dijo con voz alta: “No entiendo nada. Es que si gano, ganamos todos, verdad? Y a parte de eso. Es un juego muy intenso y violento, si voy sola, otros no van a recibir golpes. Es que no entiendo porque no están contentos. Hago todo lo mejor que puedo. Es que no lo entiendo. Lo importante es ganar, verdad? Estamos aquí para ganar!” Estaba a punto de llorar. Las energías de las piedras la abrazaron, miraron a sus ojos, y muy, muy suavemente preguntaron: “No entiendes o no quieres entender?” Esa pregunta junto con esa suavidad y dulzura hicieron que Anna rompió a llorar. Respondió: “Sí. Lo entiendo. Es un juego en equipo. Y yo juego sola. Pero de verdad, no lo hago de mala fe. Intento jugar en equipo. Pero cuando salgo a la pista no lo controlo. Y lo hago por bien de todos. ay…” Siguió llorando.
El Cuarzo Rutilado le dijo: Te ayudaré a entender a la gente. Muchas veces no te dicen que piensan porque te quieren y saben que todo lo que hacer sale de tu corazón. Por eso callan incluso cuando pasas de ellos. Te ayudaré ver lo que sienten. Y sobre todo, te ayudaré ver que te quieren tal como eres. Hagas lo que hagas.”
El Cuarzo Ahumado le dijo: “Eres un líder. Un verdadero líder. Te ayudaré expresarlo. Ya no son los tiempos de jugar solo. Ahora es el tiempo de jugar en equipo porque solo así ganarás de verdad.”
Anna dejó de llorar. Se sintió fuerte otra vez. Oyó el silbido que marcaba la vuelta a la pista. Se levantó, puso todos los protectores de los jugadores de hockey. Miró a sus entrenadores, a sus piedras y sin sonido sus labios dibujaron una palabra – Gracias. Sabía que esa vez todos iban a jugar y que todos iban a ganar algo más que un partido.

Helios

rodonita, cuarzo rutilado

Era una comunicación entre Antonia ( nombre inventado) y su perro Joy
Después de pediros el permiso para abrir el canal de comunicación los vi a los dos caminando. Bueno, quizás caminar no es buena palabra porque casi no podían avanzar. Soplaba muchísimo viento, una verdadera tormenta de arena….Era como una lucha… Nada tenía color, solo arena y cansancio…. Pregunté si era eso lo que querían experimentar y me pareció verlos en un precioso prado. El cambio fue muy profundo. Pregunté que hacía que era tanta diferencia entre lo que deseaban y lo que experimentaban. Me pareció sentir, la inquietud de Antonia. Era una sensación arraigada dentro de ella, de exigencias, de necesidad de cumplir los propósitos. La veía por un lado tranquila pero con un peso que hacia que todo parecía más denso, más difícil, de lo que era de verdad. La desequilibraba. Acudieron las energías de las piedras. Crearon un campo de vibración elevada que filtraba todo alrededor para que a Antonia y a Joy llegara solo la vibración del amor. Pero sobre todo limpiaron el cuerpo físico de Antonia de todos los residuos, de esa y otras vidas, todas esas exigencias internas pegadas a todo tu cuerpo. Joy dijo : He encarnado para ayudarte en ese trabajo. Pera que sientas mi calma que viene desde la Tierra… Estaban tumbados en el precioso prado y me parecía que absorbían la energía de la Tierra con todo tu cuerpo…. Al final pasó algo muy mágico. Apareció un ser luminoso. Era como la forma física de la energía del Sol. Pregunté quién era y me pareció que era el mismo Helios… Le puso A Antonia a la altura del plexo solar un código luz. Era uno personal, un anclaje directo, entre ella y consciencia solar. Una conexión muy poderosa…… Pura luz de sabiduría….. Y Joy decía: si ella está bien yo también….