Vuela, antes que anochezca

colgante de Cornalina

Pienso que para entender esa comunicación tenéis que conocer el contexto. Está hecha para una mujer con cáncer diagnosticado, a la que los médicos dijeron que tenía poco tiempo. Y en ese contexto a través de esa Conalina le llegó el mensaje de águila.

Comunicación entre Neus y el colgante de Cornalina y ojo de Horus
Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a Neus en el pico de una montaña muy alta. Estaba de pie mirando al horizonte, con el pelo suelto, sola. Soplaba el viento y perecía que hacía frío pero a ella no le importaba eso. De repente apareció gran águila en el horizonte. Se acercó volando hasta llegar a donde estaba Neus. Aterrizó a su lado pero ni siquiera eso consiguió sacarla de su ensimismamiento. Le dijo suavemente: “Me podría en tu brazo pero no quiero hacerte daño.” Por fin Neus la miró y se sentó a su lado sin decir ni una palabra. La gran águila siguió hablando: “He venido para enseñarte a volar. Lo puedes hacer sin problemas pero tienes miedo. Es como si un pez tenía miedo de nadar o un manzano tenía miedo de tener manzanas. No te parece raro eso? Pues, entiende que tu naturaleza es volar. Toda la vida es un vuelo. Y tú al nacer mostraste una gran valentía. Qué pasa que ahora de repente tienes miedo? Vuela conmigo. Te mostraré todo desde otra perspectiva. Desde el cielo se revela la verdadera forma que tienen las cosas. Y lo que no es necesario simplemente no se ve. Desaparece. Todas esas pequeñas cosas que desde el nivel de la tierra nos parecen tan grandes si te elevas pierden su significado. A veces, lo que importa de verdad, es difícil de ver cuando estás abajo. Lo importante es la belleza, la conexión con todo y la libertad que te da al acto de volar. El volar no significa desconectarte o huir de la tierra. Es justo lo contrario, es verla y apreciar tal como es con todos sus ríos, llanuras y volcanes. Vuela conmigo para ver y entender que es de verdad importante.”
Neus la miraba con ojos llenos de lagrimas. No le dijo nada pero cuando la gran águila emprendió su vuelo, sin dudar saltó tras de ella. Y volaron juntos hacia el sol que había aparecido el el horizonte, llenado todo de calientes colores dorados.
zca

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *