Tu corazón te habla

Me pasó algo bastante extraño haciendo la comunicación entre B. y esas piedrasa. Tuve que pararla tres veces. No sé hasta que punto eran resistencias mías o de B. Somos uno y sus piedras seguro que me sanaron a mí también. Ahora os cuento todo.
Después de abrir al canal de comunicación me despisté. Empecé a pensar en las cosas mías. Siempre estoy atenta a que no me pase algo así pues me di cuanta enseguida que pasaba algo. Volví a centrarme y a anclarme en la Tierra. Conecté con B. pero no la podía encontrar. La sentía pero no pude verla. La pregunté si me daba permiso para hacer la comunicación y la recordé también que ya la había visto antes (no olvidaré nunca la sesión de Códigos de Luz que hicimos y la forma del precioso albatros de su alma) pues no hacía falta que se escondiera. Entonces la vi sentada, de espaldas a mí. En un momento me mostró su luz. La vi como a un precioso ser luminoso que estaba flotando y detrás de ella veia un hermoso árbol. Esa imagen tan rápido que apareció, desapareció y otra vez B. volvió a darme la espalda. En ese momento me di cuanta que colgando carteles por el pueblo había dejado en la calle la mochila de mi hijo. Cerré el canal y fui corriendo a buscarla. Por suerte estaba en el ultimo sitio donde estaba colgando carteles. Volví y abrí de vuelta el canal. B. me dijó como si no hubiera ninguna interrupción: “sí, ya lo sé estoy bloqueada”. Y que pasó en ese momento? Alguien entró en mi tienda porque se me había olvidado cerrar la puerta con las prisas de volver a trabajar. Después de atender al cliente volví otra vez a su comunicación decidida que ahora no se me escaparía ni yo me escaparía . Las piedras acudieron con su preciosa energía y conciencia unificada. Me pareció como si me hablaran las dos al mismo tiempo. Dijeron a B. : “No estás bloqueada. Solo que has escuchado demasiadas cosas dolorosas, en esta y otras vidas. Por eso te niegas a escucharte escuchando a otros porque así te sientes más segura. Pero no se trata de escuchar a otros se trata de escuchar a ti misma. Silencio. El silencio que te otorgamos calla todo el ruido que te rodea. Por que lo único que necesitas escuchar es tu corazón. Tu corazón te habla, y no necesita usar palabras. Es a través de las sanciones, sentimientos que te acercas a ti misma. Busca el silencio de tu corazón. La paz y el amor que mora allí, eres tú.” Sentí la energía de Amatista que creó un tipo de red finita y delicada de color violeta que la rodeaba para que lo que llegaba a ella se filtrara y la energía del Cuarzo Verde abrazó su corazón donde en silencio veía la imagen del ser luminoso quien era B.

Dentro de nosotros hay esa paz que anelamos tanto. No escuchemos a otros. Y tampoco hagamos demasiadas preguntas. Solo sentir. Coger las piedras en la mano, sujétarlas en nuestro corazón y vaciar la mente. Dentro de nuestro corazon nos espera paz y amor. Paz y amor quien no es nadie mas que nosotros mismos.

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