Soy una herramienta

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Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a Carolina sentada enfrente de una montaña que tenía el color de su colgante. Era impresionante ver un monte inmenso de ese color y brillo. Carolina parecía maravillada mirándolo. Pero al mismo tiempo percibía como si la energía de la piedra se mostrara reservada y un poco resentida. Como si esa admiración de Carolina no le gustara nada. Aparecieron al lado de Carolina animales, plantas, personas – me pareció ser una de esas personas, que intentaban hacerle entender como interactuar con su montaña. Pero era difícil porque el gran respeto que sentía Carolina a esa energía hacia que por dentro se sentía inferior a ese montaña tan impactante. La piedra finalmente se dirigió a Carolina: “El hecho que me puedes ver dice que formo parte de ti. Tú eres de lo mismo maravillosa que yo. Pero tienes la actitud de un observador.” En ese momento pensé que no había nada inconveniente en ser un observador. Pero la energía de la piedra me respondió: “En este caso desgraciadamente sí que es inconveniente porque no me deja interactuar con ella. Me lleva cono un objeto muy preciado pero no me utiliza y del mismo modo me priva de la posibilidad de utilizar sus ojos.” Por un instante sentí como la energía de la piedra se colocó en el corazón de Carolina. Y entonces pude ver a Carolina a través de la visión de la piedra. La sensación fue como si lo infinito de repente se hiera consciente de lo finito y al rever. Era una sensación muy curiosa y al mismo tiempo complicada para explicar. Pregunté a la piedra como podría Carolina interactuar con ella. Dijo: “Ella es como una cámara de fotos analógica. Es un aparato sumamente maravilloso e interesante. Hace posible captar la realidad multidimensional y darle forma posible de entender y vivir en el cuerpo físico. Y yo puedo servirle, si me utiliza de forma consciente, como diafragma para dejar entrar menos a más luz que a fin de cuentas es la información que nos llega del universo. También puedo servir para enfocar algún detalle en concreto. No soy un objeto de adoración. Soy una herramienta.” Me pareció que la energía de la piedra se colocaba en el tercer ojo de Carolina. Continuó: “Puede meditar conmigo enfocando mi energía en una situación o una pregunta para poder ver varios puntos de visto y varias respuestas. Puede ponerme en su cuerpo físico para entender los mensajes ocultos para sus ojos o encima de alguna imagen u objeto para ir más allá de su significado superficial. Puede ver la existencia desde la perspectiva del creador y entender que ella misma es el creador y lo creado. La pido que no me admire porque somos iguales. La pido que me use.”

Camino hacia felicidad

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Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación entre Mari y sus piedras vi como la energía de tres mujeres llenó los pendientes y el colgante. Al principio una estaba a las espaldas de Mari con las manos en sus hombros. Y las otras dos sujetaban sus manos. Conectaron con ella y entonces me pareció que tanto esas mujeres como Mari tenían el mismo origen. Eran las ondinas. Al pensarlo o mejor dicho reconocerlo las tres mujeres se situaron enfrente de Mari y se mostraron tal como eran, las preciosas ninfas acuáticas. Aunque la imagen era muy bella Mari no parecía nada feliz. Como si esa imagen le traía solo recuerdos dolorosos. Tuve la sensación que en alguna vida remota, Mari decidió dejar su ambiente aguoso por el amor. Pero su historia no tuvo un final feliz. Ya fuera de su lugar sintió como si hubiera traicionado a los suyos. O todavía peor, como si hubiera traicionado a si misma. Sintió tanta vergüenza y culpa que se auto-castigo. Mi sensación fue que vida tras vida daba espalda a la felicidad. Como si no la merecía. No se permitía ser realmente feliz. La satisfacía lo superficial porque simplemente lo profundo le recordaba las profundidades del mar que había dejado. En todas sus aguas, resonaban muchos ecos de varias vidas donde siempre abandonaba algo importante para ella que le podía dar la felicidad. Las ondinas junto con las energías de las piedras intentaron primero quitar esos ecos de vidas pasadas que tanto resonaban en Mari. Poco a poco sus aguas cobraron precioso color de Fluorita. Las Fluoritas susurraron: “Ahora estás libre. Hasta ese momento era difícil que vieras la realidad porque la imagen era muy distorsionada. Ahora puedes empezar de nuevo.” La energía de las Cianitas se colocó en su tercer ojo con el mismo objetivo de ayudar a Mari ver por encima de su profunda sensación de culpa. Sentí otra vez la energía de Fluorita que se colocaba en su corazón calmando la profunda tristeza. En ese momento vi a Mari sentada en una playa. Contemplaba el mar. De repente se oyó la profunda voz que resonaba en todas partes. Era la voz de la Ballena Madre. “Todo está perdonado porque de verdad no hay nada para perdonar. Eres tú quien se castiga a si misma. Todo lo que hiciste fue por amor. Y el Amor es lo más importante de todo. Pues, deja atrás ecos del pasado y empieza a vivir tu nueva y verdadera vida. Es el tiempo para ser feliz.” La voz de Ballena Madre resonaba en las piezas de Fluorita con mucha intensidad.
Creo que Mari, gracias a Cianita que despeja su tercer ojo para que pueda reconocer que es suyo de ahora y que pertenece a los ecos del pasado y preciosa y calmante luz de Fluorita llenando su corazón, tiene posibilidad de emprender un camino nuevo. El camino hacia permitirse a si misma a ser feliz.

El Ser Realizado

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Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a Lara en un prado lleno de hierbas altas. Hacía mucho sol. La veía como en las fotos que se hace a contra luz. Sus contornos eran diluidos por mucha luz amarilla. La veía siempre de espalda, andando hacia el sol y tocando con sus manos las hierbas. Mi visión se alejó de ella y entonces la percibí en una esfera de luz dorada con todo ese maravilloso prado dentro. La observaba desde fuera cuando de repente sentí la presencia de la energía del Ámbar. Era andrógina. Eso me sorprendió porque suelo percibir la energía de las piedras o más femeninas o más masculinas. Pero en ese caso no podía decidirme. Estaba a mi lado observando a Lara. Todo el tiempo la veíamos de espaldas. Finalmente Ámbar me preguntó: “Crees que es bueno mirar solo un lado?” Sabía que era una pregunta trampa pero respondí: “A veces es mejor dar espalda a algunas situaciones o personas, de esta manera no te pueden afectar. No lo crees?” Ámbar respondió: “Pues, yo no lo creo. Así dejas a tus espaldas justo lo que más deberías mirar. Voy a hablar con Lara.” Su energía se unió a su esfera dorada llenándola con todavía más cálida luz color miel. Oí la voz: “Te rodea la luz de sabiduría. No te beneficia de ninguna mera seguir eligiendo que quieres y que no quieres ver. Tu visión puede ser todavía más amplia y entonces nada podrá sorprenderte y al mismo tiempo todo podrá nutrirte.” En ese momento al lado de Lara apareció Horus. La miró diciendo: “Algunos cuentan que perdí mi ojo luchando pero para decirte la verdad no se si no lo quería perder a propósito. Pasé por ese etapa igual que tú ahora. Pero al final entendí que puedo elevar mi experiencia a otro nivel y entendimiento. To ofrezco un regalo. Te ofrezco mis dos ojos. Vibrarán en ese Ámbar para que puedas decidir cuando quieras usarlos y algún día ya serán permanentemente tuyos.” Se colocó enfrente de Lara. Los dos estaban de pie. La besó en la frente y entonces empezó a brillar entre sus cejas un Ojo de Horus pero era doble. Dos en uno. Lara respiró hondo. El ojo dorado de su frente empezó a hacerse cada vez más grande. En algún momento la envolvió entera y su pupila estaba a la altura de su corazón. Lara cambió. Entonces me pareció percibir dos Laras. Una con ese doble Ojo de Horus y otra como una niña que la miraba sentada en el suelo admirándola. Al lado de la niña se sentó un hombre. Era la energía de Ojo de Tigre. Le dijo a la niña Lara: “Represento la energía solar y la de la Tierra. A esa maravillosa emanación de Lara le falta algo. Le falta la conexión con la Tierra y eso se la puedes dar tú.” La energía de Ojo de Tigre impregnó el corazoncito de Lara pequeña. Ella se levantó y muy convencida dijo: “Yo también puedo aportar algo.” Se acercó a Lara mayor que brillaba envuelta por el Ojo de Horus y la abrazó. Respiró hondo otra vez. Me pareció ver como la luz del Sol y la energía de la Tierra creaban fractales en todas las células de Lara. Ahora sí que parecía un ser realizado. Pensé en un mantra Egipcio Sa Sekhem Sahu que quiere decir El Aliento de la Vida, El Poder Sagrado, el Ser Realizado.
Lara en ese momento encarnaba esas palabras.

Elige

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Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a Sara de espaldas sentada en el suelo. Percibía muchas energías alrededor de ella que creaban un tipo de la nube que no me dejaba verla bien. Intentaba yo ponerme delante de ella pero se movía de manera que siempre me daba la espalda. Se parecía a una niña que al estar muy triste no quería ver a nadie. En ese momento percibí como en sus manos apareció el símbolo de OM. Sol lo miró y luego se lo puso en su corazón. La preciosa energía de ese símbolo, que vibraba desde su corazón, aquietó las energías alrededor de ella. En ese momento vi la energía de Granate que le dijo : “Tienes que aprender a destruir las cosas que no te sirven, que no resuenan con tu vibración. Mira yo soy como un martillo. Te doy fuerza para destruir lo que no necesitas.” Sara miró el martillo de Granate y sintió que no era capaz de usarlo. Dijo que no podía, que no quería, que destruir no era lo suyo, que no le resonaba nado lo que le proponía Granare. Apareció la energía de la Cornalina que intentaba convencer a Sara que era solo cuestión de cambiar de la perspectiva que no se trababa de destruir haciendo daño sino dejar ir. Sara solo movía la cabeza negando cada vez más fuerte la posibilidad de poder hacer lo que le pedían las piedras. Granate y Cornalina se miraron uno al otro sin saber qué hacer. Y entonces se activó la energía de la Fluorita. La sentí sobre todo en el tercer ojo de Sara pero hizo un pilar de luz que traspasaba todo su cuerpo. Esa activación cambió todo. Sara sentía la energía de Fluorita en su interior. Sentía la calma profunda, la determinación, la certeza y la fuerza. La voz de la Fluorita vibraba en todo su cuerpo: “Has cedido tu poder tanto tiempo que se te ha olvidado quien eres. Ha llegado el tiempo en el que tu alma te pide que recuerdes tu poder. Para llevar acabo lo que pretendes, para ser madre que sostiene en todos los niveles a tu niño, para hacer frente a lo que te llega, tienes que levantarte y recordar tu fuerza y tu luz.” La energía de Sara estaba cambiando. Se levantó y ya de pie miró a sus piedras que sonreían. Cornalina tocó su barriga diciendo: “Lleno ahora mismo, tu barriga y tu cuerpo de la energía física. De la solidez de tu cuerpo. Tu cuerpo es un santuario. Es un sitio sagrado. Recuérdalo siempre y respétalo.” Granate estaba muy emocionado mirando a Sara tan cambiada y tan empoderada. Muy contento dijo: “Ahora no necesitas ningún martillo. No necesitas nada externo. Mi fuerza fluye desde tu interior. Desde tu primer chacra estableciendo la conexión con la Madre Tierra. Y luego se vierte al mundo a través de tus manos.” Sara miró a sus manos como si las hubiera visto por primera vez.
La conciencia unificada de los tres minerales le dio el último mensaje. “Eres tú y solo tú quien puede decidir cómo querrás vivir. Puedes no escucharte a ti misma y seguir permitiendo el ruido alrededor de ti. Asustada como una niña. O puedes sentir desde tus entrañas el poder que fluye por tu cuerpo, la calidez que llena tus entrañas y la claridad que despeja tu mente. Siente OM en tu corazón. Crea, protege y destruye! Porque así es la vida. Recuerda tu esencia! Conecta contigo misma. Te sorprenderá tu verdadero poder.”

Una petición

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El otro día hablé con esa piedra. Es mi colgante de Súper Siete que tengo ya desde hace unos cuantos años. Pero para decir la verdad lo he puesto muy pocas veces. Por eso me sorprendí mucho cuando hace unos días al llevarlo para meditar establecí una fluida y muy interesante conversación con él. Al sujetarlo en mi mano sentí una presencia de una energía indígena, que provenía de los Andes. En varias comunicaciones vienen las energías de los guías, animales, seres de luz, a veces arboles. Siempre me fascinaba esa capacidad de los minerales de resguardar esas energías. Aprovechando la oportunidad le pregunté a esa energía que veía como a un indio cuál era su relación con la piedra. Me comentó que era como una simbiosis. Que la piedra lo aceptaba porque era necesario para su evolución y que ella también se nutria de esa situación Eso me sorprendió un poco. Siempre pensaba que el único objetivo era acompañar a la persona. No me di cuenta de que el mineral también se aprovechaba de la presencia de esa energía externa. Pensé en ese momento en las situaciones cuando el mineral llevaba una impronta energética que no le gustaba a la persona. Recuerdo tener el péndulo que no pude usar hasta conseguir limpiar la energía que estaba pegada a él. Pregunté pues, que pasaba en esas situaciones porque evidentemente era posible limpiar las piedras. La respuesta me sorprendió y me mostró mi soberbia humana y que pocas cosas son evidentes.. El amigo indígena de mi Súper Siete, mi guía que me conectaba con mi sabiduría de los Andes me dijo: “Vosotros, los humanos, no podéis limpiar las piedras! Si la piedra desea sostener una energía en concreto, no podéis hacer absolutamente nada para deshacer su vínculo con esa energía. Lo que hacéis vosotros al “limpiar las piedras”, es solo lanzar una petición. Es una petición que la piedra acepta o no la acepta si no lo quiere. Es verdad que las piedras escuchan y suelen ver el acto de lo que vosotros llamáis “limpieza” como la manera de toma de contacto con vosotros. Es algo que agradecen porque si han llegado a vuestras manos es porque os han elegido de la misma manera como el niño elige a sus padres.”

La serenidad

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Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a Erica y a la energía del Cuarzo Rosa como a dos preciosas mujeres. Estaban sentadas una enfrente de la otra mirándose. Erica parecía un poco inquieta. Mantener la mirada del Cuarzo Rosa la avergonzaba un poco. La Mujer Cuarzo Rosa dijo: “ Lo que quiero compartir contigo es la serenidad. Es la calma que proviene desde el corazón llena de confianza y seguridad.” Por un lado eso parecía poco. Pero la verdad es que no era nada fácil para Erica integrar la energía de Cuarzo Rosa. Sentía que en lugar de sentir la serenidad sentía cada vez más inquietud. Pregunté al Cuarzo Rosa si la manera en la que conectaba con Erica era óptima. Su respuesta fue: “Si, siempre y cuando deje de resistirse.” Erica como si hubiera oído nuestra conversación respondió un poco irritada: “ No me resisto. Tu serenidad es lo que deseo.” Cuarzo Rosa respondió: “De verdad , no es mi serenidad, es nuestra. Pero por ahora hay dentro de ti vibraciones acumuladas que no te dejan experimentarla por completo.” Sentí como la energía del Cuarzo Rosa se colocó en el plexo solar de Erica. En ese lugar estaban acumuladas memorias que la desequilibraban. Las veía como a unos remolinos negros. La Mujer Cuarzo Rosa seguía mirando a Erica detenidamente. Finalmente susurró: “Te puedo crear una cierta incomodidad porque eres tú quien sostienes las tormentas. Las tormentas por si solas no son ni buenas ni malas. Pasan en la vida de los seres humanos. Otra cosa es no dejarlas ir. Observa la naturaleza, ninguna tempestad es infinita. Libera la energía y se deshace. A veces necesitáis la fuerza y por eso sostener la energía de la tormenta os da la ilusión de la fuerza. Pero no así. Es una ilusión. Suelta las tormentas y conseguirás encontrar tu serenidad. Y entonces serás invencible. Si me das permiso liberaré tu plexo solar de lo que te molesta y te maneja desde la inconsciencia sin que tú misma te das cuenta de eso.” Erica asintió. Me parecía que necesitaba la ayuda del Cuarzo Rosa sobre todo porque se sentía incapaz de ver sus tempestades. Era como algo disfrazado, algo que se escondía. Por eso confió en Cuarzo Rosa y se dejó llevar solo sintiendo el proceso.
Vi a la Mujer Cuarzo Rosa en un espacio de plexo solar que veía como un paisaje lleno de pequeños torbellinos negros. Sentía como la energía del mineral se hacía cada vez más fuerte. Me daba mucho respeto presenciar eso. Era una energía muy concentrada, muy contundente. Como una Diosa poderosa empezó a soplar ahuyentando todo lo denso. Cuando el paisaje se despejó dijo a Irene: “Soy la fuerza de la Serenidad. La fuerza de la Paz. Nada que se aleja de mi vibración se sostiene a mi lado. Si eliges tus tormentas no disfrutarás llevándome. Tus emociones al ponerme que sean para ti un aviso. Si no te sientes a gusto, obsérvate y pídeme ayuda para que te libre de lo que no resuena con nuestra serenidad.”
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Si deseas que vaya en busca de los minerales que resuenan con tus necesidades o te apetece conocer el mensaje de alguna piedra, escríbeme.
Personalizarle las piedras y/o hacer una comunicación puede ser también un bonito regalo para algún ser querido.

Elemento cristal

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El elemento cristal forma parte de nosotros de la misma manera que tierra, agua, fuego y aire. Por eso cuando nos demos permiso a sentir la conciencia mineral el encuentro es tan intimo. Muchísimas veces la primera reacción después de leer la comunicación son las lagrimas de gran emoción.
Qué de verdad nos emociona tanto? Creo que es el acto de vernos a nosotros mismos. No se trata de que los minerales crean el espejo. Más bien nos conducen a un espacio sagrado donde todo converge, donde todo empieza y al mismo tiempo todo en algún momento terminará para transformarse en algo nuevo. Es el espacio sagrado de nuestro cuerpo.
Los minerales nos hacen posible sentir nuestro cuerpo etérico en conexión con nuestro cuerpo físico. Nos hacen palpable nuestra alma, nos hacen real nuestro Yo Superior, nos hacen sentir el universo dentro de nosotros, nos hacen ver nuestra luz. Y todo esto en nuestro propio cuerpo.
Los minerales viven en la comunión entre su cuerpo físico y su cuerpo etérico. Y es justo eso que nos enseñan.
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Si deseas que haga una comunicación entre ti y algún mineral para que su mensaje sea más claro, escríbeme!!!

La Fuerza de la gravedad

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Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a Emma tumbada, boca abajo en musgo frío y húmedo de un bosque frondoso. Sentía que Emma acaba de despertarse pero seguía con los ojos cerrados como una persona que no le apetece levantarse. A su lado sentí la energía de Crisotila que percibía como a un hombre. Me miró y dijo: “Le perece que ha caído pero no es verdad.” Aunque Emma no abrió los ojos ni se movió, se oyó su voz desde la tierra: “Sí que he caído.” El hombre Crisotila volvió a mirarme con la expresión “te lo he dicho”, se acercó a Emma y susurró: “No has caído.” Ella cerró los ojos todavía más fuerte y medio enfadada gruñó: “Creo que sé mejor que me ha pasado porque ha pasado a mi, verdad? HE CAIDO!” Parecía que a Crisotila toda esa conversación le hacía bastante gracias. Volvió a susurrar al oído de Emma: “Mira! Lo que has sentido era la fuerza de gravedad. Algo aquí te ha atraído ejerciendo gran impulso. Lo que has experimentado es el movimiento. Pero no lo interpretes como la caída.” Emma por fin abrió los ojos y se sentó. Miró a su alrededor. El hombre Crisotila estaba sentado a su lado y sonreía mucho. Continuó: “Hay algo en esta tierra que te ha atraído. Siente la vida que te rodea.” Emma puso las manos en el suelo húmedo. Sintió la fuerza que palpitaba en ella. Ya no tenía esa sensación de caer en desgracia. La Crisotila se hizo un poco más seria. Miró atentamente a Emma diciendo: “Si me das permiso llenaré tu cuerpo, cada célula tuya, de mi energía. Así te uniré a la vida en esta preciosa Tierra.” Emma aceptó con el movimiento de cabeza. Me pareció ver como ese bosque frondoso, junto con Emma y la energía de Crisotila se plasmaba en todo su cuerpo creando como fractales de esa imanen en todas sus células. Era la sensación muy agradable y al mismo tiempo emocionante para ella.
Cuando terminó ese proceso Emma miró al Cuarzo preguntando que le aportaba. El Cuarzo sacó un instrumento eléctrico del que salían muchas chispas azuladas y dijo: “Te voy a estimular para que te levantes y te muevas”. Emma tragó la saliva respondiendo que la idea o mejor dicho la forma no le gustaba nada de nada. A mí también me parecía muy violento lo de descarga eléctrica. El Cuarzo viendo que nadie le daba la razón cambió su manera de ayudar. A través de él empezó a vibrar el cetro. El símbolo del poder de Emma. El Cuarzo la advirtió : “No va a servir de nada si no lo utilizas. Por si solo no funciona. Tienes que actuar, tienes que vivir. Ejercer tu poder. No pierdas tiempo tumbada en el suelo. Levántate y anda!!! Y cuando necesitas un chute de energía no dudes pedírmelo.”
Emma sintiendo la vida en su cuerpo, teniendo a su alcance el cetro de poder entendió que la vida la espera. Que justo “la Vida en la Tierra” había creado esa fuerza de gravedad que la hizo venir aquí. Que la atrajo a ese mundo. Sonrió. Se levantó y empezó a andar.
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Si deseas que vaya en busca de los minerales que resuenan con tus necesidades o te apetece conocer el mensaje de alguna piedra, escríbeme.
Personalizarle las piedras y/o hacer una comunicación puede ser también un bonito regalo para algún ser querido.

Tejedores y conciencia mineral

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Experiencias y vivencias, los ancestro y antepasados, pasados lejanos y cercanos, conviven en nuestro cuerpo. Crean infinidad de hilos de varios colores, texturas y grosor. Con todo esto, en cada instante de nuestra vida creamos una tela. Esta tela es nuestra historia. La que en algún momento creará otro hilo para tejer otra vida.
Para decir la verdad, a veces, en lugar de tejer nos hacemos un tremendo lío. Los hilos se nos enredan creando un nudo difícil de deshacer. Pero cuando pasa eso, no estamos solos. Tenemos mucha ayuda a nuestro alrededor. Conectar con la conciencia mineral es una de las opciones que tenemos. Las piedras vibran de una manera muy constante. Ponen luz para que podamos ver claramente todos los hilos, con sus nudos. Creo que nos muestras todo el telar. El trabajo que ya hemos hecho, el momento en el que estamos, y todo lo que tenemos en las manos.
Quizás os sorprenda que cada piedra también está tejiendo también su pieza. Y a veces necesita nuestra presencia, nuestra experiencia para evolucionar. Hacemos un equipo. Todos se entrelaza.
Cuando conecto con la persona y con el mineral con el que que quiere comunicar empiezo a ver las imágenes. Es la manera en la que tanto la persona como la piedra me muestran su estado, su forma de actuar, su tejido con todos sus colores e hilos con posibles nudos.
Siempre me impresiona como los minerales adaptan el mensaje. Pero para decir la verdad no son solo los minerales que siguen fascinándome. Si habéis leído algunas comunicaciones sabéis que suele ser primera la persona que me muestra su tejido. Y es mágico. La magia que se desprende durante la comunicación es tanto vuestra como la de los minerales. Y creo que a veces esto se nos escapa. Se nos escapa que somos seres mágicos. Seres que tienen la posibilidad de hablar con los minerales.
Mi don consiste en la capacidad de veros durante en el acto de crear vuestras preciosas telas e interactuar con los minerales. Ver y saber trasmitirlo de manera más fiel posible. Esto es un privilegio y me siento muy agradecida, desarrollando mi don para que podáis ver en mis palabras, como en un espejo , lo mágico que sois. Los mágicos tejedores!
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Si te apetece hacer una comunicación entre ti y algún mineral, escríbeme!