El Coro

Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación me pareció ver a Andréa en un gran auditorio. Formaba parte de un coro. La función estaba a punto de comenzar. La sala estaba llena. Andréa se sentía bien. Formaba parte de un grupo que la aceptaba y conocía bien. Sabía que su trabajo estaba valorado y ella lo valoraba. Pero al mismo tiempo sentía la presión a la altura de la garganta. La presión hacia el Cuarzo Rosa. La energía de la piedra empezó a limpiar la zona de la garganta y luego bajó hacia el timo, corazón, plexo solar, segundo chacra y al final chacra raíz. La sensación que tenía yo era como si quitaba las capas invisibles. Pero al terminar ese proceso la presión a la altura de la garganta no había disminuido. Me pareció que el Cuarzo Rosa esperaba que Andréa saliera de la sala. Pero ella no estaba dispuesta a hacerlo. La tensión en la garganta crecía. En ese momento se extendía incluso hasta el plexo solar. Sé de la experiencia que algunos Cuarzos Rosa son un poco tozudos. Pues, pregunté si la Rodonita podría ayudarnos. Oí su voz que gritaba desde lejos que nos esperaba fuera. No me quedó otra que dirigirme directamente al Cuarzo Rosa. Le pedí: “Mira a Andréa, por favor! No ves que está aquí muy bien. No sería mejor que adaptaras tu energía a lo que ella ahora siente y puede hacer?” Me respondió: “Sé que se siente segura. Está en la famosa zona de confort. Tú no sabes porque había contactado contigo, verdad? Pues, yo te digo que la respuesta a sus preguntas es – salir de su zona de confort.” Pregunté si sería posible encontrar otra manera de ayudar a Andréa porque no me parecía que ejerciendo presión Cuarzo Rosa pudiera conseguir algo. Me preocupaba que si siguiera así, Andréa no querría llevar el colgante. Pero los minerales son muy sabios. El Cuarzo Rosa dejó de presionar la garganta. Susurró al oído de Andréa:” Cierra los ojos y escucha!” Al hacerlo Andréa empezó a oír los sonidos del bosque. Pájaros, el susurro del viento entre las hojas de los árboles, zumbido de los insectos. Cuarzo Roso continuó: “Lo que oyes, también es un coro. Un coro mucho más grande al que te aferras. Puedes seguir cantando, formando un grupo sin necesidad de estar encerrada en una jaula de tu comodidad. Entiendo que tienes la necesidad de formar un grupo. Simplemente no te das cuenta de que ya lo estás haciendo. Canta! Tu concierto ya ha empezado. Tu orquesta ya está tocando. Tu creatividad está a punto de expresarse. Canta!” Y Andréa comenzó a cantar. Abrió los ojos. Delante de ella veía un precioso camino entre los árboles. Era un momento de mucha liberación y emoción. Delante de ella vi la energía de Cuarzo Rosa y Rodonita creando un remolino de forma de espiral delante de ella. Mejor dicho era algo que parecía una galaxia con los brazos de dos colores de rosa. Andréa lloró liberando su garganta de toda la presión. En su corazón sentí una gran Flor de Loto. Oí la voz que le decía: “Eres como una flor pura y delicada que al mismo tiempo es resistente y valiente. Eres capaz de creces en cualquier circunstancia. Tu vulnerabilidad es tu verdadera fuerza porque te da la capacidad de oír la naturaleza de la creación. Los sonidos que a otros se escapan pero tú los puedes oír que crear a base de ellos. Lo único que te puede frenar eres tú misma.” Andréa estaba mirando el camino. En su pecho brillaba la Flor de Loto y a sus lados estaba la energía del Cuarzo Rosa y Rodonita, como unos amigos con los que haces un paseo por el bosque.

Si te gustaría conocer el mensaje de algún mineral tuyo, o que te prepare alguna pieza personalizada solo para ti, escribeme!!!

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