El Ser Realizado

Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a Lara en un prado lleno de hierbas altas. Hacía mucho sol. La veía como en las fotos que se hace a contra luz. Sus contornos eran diluidos por mucha luz amarilla. La veía siempre de espalda, andando hacia el sol y tocando con sus manos las hierbas. Mi visión se alejó de ella y entonces la percibí en una esfera de luz dorada con todo ese maravilloso prado dentro. La observaba desde fuera cuando de repente sentí la presencia de la energía del Ámbar. Era andrógina. Eso me sorprendió porque suelo percibir la energía de las piedras o más femeninas o más masculinas. Pero en ese caso no podía decidirme. Estaba a mi lado observando a Lara. Todo el tiempo la veíamos de espaldas. Finalmente Ámbar me preguntó: “Crees que es bueno mirar solo un lado?” Sabía que era una pregunta trampa pero respondí: “A veces es mejor dar espalda a algunas situaciones o personas, de esta manera no te pueden afectar. No lo crees?” Ámbar respondió: “Pues, yo no lo creo. Así dejas a tus espaldas justo lo que más deberías mirar. Voy a hablar con Lara.” Su energía se unió a su esfera dorada llenándola con todavía más cálida luz color miel. Oí la voz: “Te rodea la luz de sabiduría. No te beneficia de ninguna mera seguir eligiendo que quieres y que no quieres ver. Tu visión puede ser todavía más amplia y entonces nada podrá sorprenderte y al mismo tiempo todo podrá nutrirte.” En ese momento al lado de Lara apareció Horus. La miró diciendo: “Algunos cuentan que perdí mi ojo luchando pero para decirte la verdad no se si no lo quería perder a propósito. Pasé por ese etapa igual que tú ahora. Pero al final entendí que puedo elevar mi experiencia a otro nivel y entendimiento. To ofrezco un regalo. Te ofrezco mis dos ojos. Vibrarán en ese Ámbar para que puedas decidir cuando quieras usarlos y algún día ya serán permanentemente tuyos.” Se colocó enfrente de Lara. Los dos estaban de pie. La besó en la frente y entonces empezó a brillar entre sus cejas un Ojo de Horus pero era doble. Dos en uno. Lara respiró hondo. El ojo dorado de su frente empezó a hacerse cada vez más grande. En algún momento la envolvió entera y su pupila estaba a la altura de su corazón. Lara cambió. Entonces me pareció percibir dos Laras. Una con ese doble Ojo de Horus y otra como una niña que la miraba sentada en el suelo admirándola. Al lado de la niña se sentó un hombre. Era la energía de Ojo de Tigre. Le dijo a la niña Lara: “Represento la energía solar y la de la Tierra. A esa maravillosa emanación de Lara le falta algo. Le falta la conexión con la Tierra y eso se la puedes dar tú.” La energía de Ojo de Tigre impregnó el corazoncito de Lara pequeña. Ella se levantó y muy convencida dijo: “Yo también puedo aportar algo.” Se acercó a Lara mayor que brillaba envuelta por el Ojo de Horus y la abrazó. Respiró hondo otra vez. Me pareció ver como la luz del Sol y la energía de la Tierra creaban fractales en todas las células de Lara. Ahora sí que parecía un ser realizado. Pensé en un mantra Egipcio Sa Sekhem Sahu que quiere decir El Aliento de la Vida, El Poder Sagrado, el Ser Realizado.
Lara en ese momento encarnaba esas palabras.

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