Amigos cristalinos

Estaba pensando como explicaros la manera que utilizo para conectar con vosotros para encontrar las piedras adecuadas. Suelo escribir vuestros nombres y apellidos en un papel y luego lo pongo en la mano de tal forma que la escritura toca la palma de mi mano. Luego cojo piedras en la otra y siento si se atraen o no. Pero me intrigaba qué de verdad pasa cuando tengo vuestros nombres en mi mano. Y pienso que lo he descubierto leyendo el libro de Masaru Emoto “Mensajes del agua”. Allí encontré ese experimentos . Masaru Emoto pegaba los nombre de las personas al frasco de agua , luego la congelaba y hacía fotos de cristales de agua. Resultó que cada uno era diferente y especial. Y pienso que justo eso pasa cuando trabajo. Vuestro nombre, de vedad, me hace resonar con vuestro cristal. Con el cristal que sois. Cada uno especial. Cada uno precioso y tal como copos de nieve irrepetible. Y así puedo encontrar otros cristales que resuenan con vosotros. Encontrar vuestros amigos cristalinos.
Me encanta la idea que sois cristales andantes.
Pues os deseo hoy un día cristalino. Un fuerte abrazo.

Historia de una piedra perdida

Prasiotrino

Cuando Antonio Velasco Fuentes a Àngels R Lukin me trajeron esta piedra , Àngels me dijo: “Te la quedas o la vendes muy cara”. Me la quedé . Desde el principio sentí que era una piedra más para mi uso personal que para trabajo. Pues me la llevé a casa. Pesaron unos días. Cuando quería hacer una meditación junto con ella no la pude encontrar. Pensé que no pasaba nada porque tenía que estar en casa. Como mis piedras aparecen y desaparecen , no me preocupé nada.
Pasaron unos días más. Era el sábado y queríamos con toda mi familia ir a Barcelona. Antes decidimos comer fuera y luego coger el tren. Al terminar la comida resultó que todavía teníamos una hora para el tren por eso volvinos a casa. Y qué paso por el camino a casa? Pues, de repente, entre los neumáticos de un coche aparcado a unos 20 metros de mi casa, entre las hojas secas vi que algo brillaba. Me acerqué. No pude creerlo! ERA MI PIEDRA!!!! Supongo que la había perdido llevándola a casa hacía unos dos semanas. Cómo sobrevivió en la calle sin romperse, y como guió a todos nosotros para que hubiera podido encontrarla no tenía ni idea pero la encontré. O mejor dicho ella encontró el camino a mí. GRACIAS!

La Madre Equina

crisotila, rodonita


Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a Mar cabalgando en un caballo blanco, precioso. Lo estabas disfrutando pero en un momento como si se hubiera despertado y se hubiera dado cuenta que hacía.
Frenó de golpe y bajó del caballo. Y se arrodilló. Con la cabeza agachada dijo: “Perdona! No me he dado cuanta quien eres. Eres la Madre Equina!”.
La Madre Equina la miró y dentro de su ser, Mar oyó sus palabras
”Levántate. Un gran problema de muchos de vosotros es que os perece que sois inferiores de mí. Y así, os alejáis de mi magia. Pensáis que sois inferiores de otros, menos despiertos, menos dotados, menos guapos…. Cierra los ojos y siente. Qué ves?”
Lo que sintió Mar era un gran amor. Gran amor que no entiende las palabra “más” ni la palabra “menos”. Mar se vio a si misma abrazando a la Madre Equina. Ese abrazo, esa unión, fusión le hizo posible sentir que no había diferencias entre ellas. En ese momento, de repente, se le abrieron a Mar unas preciosas alas blancas. Fue como si se hubiera roto un escafandra que las retenía y empezó a brillar. La Madre Equina la invitó a que subiera para continuar a cabalgar juntas. En un segundo pensé que otra vez iba a negarlo pero finalmente lo aceptó. Era una imagen impresionante. Mar con sus alas grandes, tan blancas como La Madre Equina.
Me pareció que esas piedras hicieron posible ese reencuentro. Crisotila con su especial don que conectar con el mundo mágico de la naturaleza y Rodonita que le ayudó a dejar la inseguridad y dudas.

Juana de Arco, Cuarzo ahumado y Cuarzo Rutilado

Colgante de Cuarzo Ahumado, Cuarzo Rutilado y Árbol de la vida

Después de pedir permiso para abrir el canal de comunicación vi a Juana cabalgando en plena batalla medieval. Tenía el aspecto de Juana del Arco. En ese fervor bélico de repente oí la tranquila voz del Cuarzo Rutilado que la preguntó contra qué estaba luchando. La sorprendió esa pregunta. Paró el caballo y dijo solemnemente: “Contra las personas y situaciones que no me dejan avanzar.” El Cuarzo Rutilado siguió preguntado qué era que de verdad no le dejaba avanzar y ella respondió un poco impaciente: “Ya te he dicho, las personas , las situaciones que no me dejan expresar libremente mi propia luz.” La dorada energía de Cuarzo Rutilado le dijo a Juana: “Lo que no te deja avanzar es la falta de entender que aquí y ahora ya está todo perfecto. Que aquí y ahora ya puedes expresar tu luz. Pero te centras en las carencias. Dices NECESITO y eso te hace sentir todo lo que te falta. Cuando de verdad no te falta nada. En cuanto sientas que ya estás llena porque lo estabas siempre, podrás conseguir lo que quieras, no lo que necesitas.” En ese momento también sentí la energía del Cuarzo Ahumado cual dijo: “ Dicen que soy piedra oscura pero yo llevo la luz de la profundidad de la Tierra. Y te la doy. La luz de la creación, de acción, y dejar ir lo que ya no te sirve. Al mismo tiempo te doy la fuerza de la Tierra. De estar aquí y ahora. De estar bien y valorar lo que tienes ahora.”

Mi amigo halcón

piedras de hablan y sanan

Mi amigo halcón.
Al abrir canal de comunicación entre la persona y las piedras a veces vienen otra energías, por ejemplo de los animales, plantas, seres queridos que se han ido o simbolos. Esa comunicación es para mí muy especial. A través de esas piedras vino el mensaje de un amigo.Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a Manuel, primero como a un viejo médico. Pero casi al mismo tiempo oí su voz diciendo: “Bueno, eso ya he vivido y era aburrido, no me interesa.” Luego sentí la energía de un halcón. Lo vi volando y pensé que como tantas veces en las comunicaciones era la energía que venía a acompañar a Manuel en esa vida. Pero no fue así. Era un halcón que vivió con él en una de las vidas. Los vi a los dos. Manuel de entonces vestido en cuero, en un caballo y en su brazo izquierdo ese halcón. Eran buenos amigos, eran uno. Podía ser que fueran cazadores. Me pareció que esa “relación” remontaba otros tiempos, todavía más lejanos. Me pareció que ya eran amigos en Lemuria. Que allí empezó todo. Y siempre volvían a encontrarse como una persona y un animal. Vida tras vida se reencuentran. Y es maravilloso para los dos. Es como almas gemelas cuya vida se expresa como la de una persona y otra de un animal. Los dos se necesitan, los dos se complementan, los dos se reconocen en el corazón. Es como si en el momento del reencuentro recuerdan todo lo que ya han aprendido y vivido juntos, pues no hace falta repetirlo sino hacer siguientes pasos. Pienso que en esta vida todavía no se han encontrado pero falta poco.
Pensé, vale y las piedras que le aportaban a Manuel y me dijeron: “Nosotros despejamos el camino. Él sabe perfectamente que hace falta hacer y a donde dirigirse. Nosotros cada uno a su manera despejamos al camino.”
Le ayudarán a encontrar a su halcón. Seguro!

Un guerrero

piedras de hablan y sanan

Después de pedir permiso para abrir el canal de comunicación vi a Juan como a un hombre , sentado al lado de una hoguera, en un plano entre los arboles. Tenía aspecto medio brujo, medio caballero o guerrero. Sentía yo que sabía usar espada perfectamente y luchar con varitas armas. También conocía bastante la magia. Un hombre fuerte. Al mismo tiempo era un hombre que había visto demasiado dolor y por eso estaba desconfiado. Atento a cualquier ruido, preparado a la lucha y a defenderse y defender a otros. Pregunté que necesitaba y me pareció que me respondió que nada. Que estaba muy bien que consiguió recoger todas las herramientas para estar seguro y fuerte. Me pareció que lo que me mostraba era fusión de todas sus vidas y que en muchas de ellas vio sufrir a la gente, vio guerras, vio fuego que quemaba a sus seres queridos. Pues ahora estaba muy bien fuerte y preparado. Solo que dentro de él siempre estaba alerta, cuidando bien su niño interior para que no le pasara nada.
Pedí a las piedras que le aportaran todo lo que necesitaba. Las dos juntas empezaron a borrar recuerdos de dolor que distorsionaban su visión. Capa por capa, recuerdo por recuerdo borraban y se adentraban en busca de su verdadera esencia. En algún momento Juan empezó a brillar. Me pareció ver los seres muy luminosos , blancos que rodearon la hoguera y se sentaron a su lado. Y él poco a poco cambiaba ese aspecto de un guerrero pareciéndose cada vez más a ellos.
La vibración de esos seres se plasmó en el colgante que empezó o pulsar emitiendo el llamado. El llamado hacia su alma. El llamado que le invitaba a encontrar su verdadero camino. Me parece que las piedras le piden una cosa: Borrón y cuenta nueva. Aprendió mucho en todas sus vidas pero ahora todo cambia. Toca empezar de nuevo. Y Juan es uno de los mensajeros. Es un ser de luz blanca. Un guerrero de la luz no de armas.

“Nos vamos?”

Piedras de sanación

Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a Asun y Elias sentados en un banco de madera, mirando la calle. Para decir la verdad, la imagen me hacia recordar mucho mi país, Polonia. Pueblo pequeñito, detrás de ellos una casa antigua de madera, y la calle, mejor dicho era un camino sin asfaltar. No había mucho movimiento pero si de vez en cuando pasaba un coche con caballos, con la paja o un chico en bicicleta o una vecina saludando. `Era como si la vida les pasaba por delante y ellos lo aceptaban plenamente porque, porque ya eran abuelos. Era algo que tocaba. Pero al mismo tiempo se sentían un poco impotentes. Era como si hubieran hecho todo bien y estaban contentos de lo que han conseguido pero ahora qué más podían hacer? Solo mirar la vida que pasaba por delante? En ese momento Asun miró al Elias y dijo: “Nos vamos?” Él la miró con mezcla de sorpresa y expectativas y preguntó : “A dónde?” Asun respondió: “No lo sé, pero nos vamos.” Se levantó y se fue a casa que estaba detrás de ellos. Elias la siguió. Al entrar en casa quitaron su piel, su cuerpo de abuelos como si fuera un abrigo y lo colgaron en el perchero que estaba al lado de la puerta. Ya en casa cada uno empezó a hacer lo que le apetecía. Era precioso. Hacían lo que querían hacer, no lo que debían hacer como los padres y abuelos. Eran ellos: Asun y Elias. Y nada más. La energía de las piedras llenó esa casa. La llenó de amor, tranquilidad y paz. Y ellos solo vivan. No veían la vida como pasaba, vivian lo que hasta ahora no podían vivir por todas las responsabilidad que les había traído la vida. Porque lo que les ayudaron a conseguir las piedras era “ser solo Asun y Elias”. Es suficiente.

 

Entiende tu fuego interior

colgante de sodalita y cornalina


Después de pedir permiso para abrir el canal de comunicación sentí a Sandra (nombre inventado) como si fuera un volcán. Un volcán a punto de explotar. Y no era la explosión a causa de la rabia o enfado. Era la explosión de energía, de fuerza creativa, del poder. Pero de todos modos se presentía la explosión que iba a arrasar todo lo que le encontraría en su camino. La energía de Cornalina preguntó a Sandra que tipo de volcán era. Y Sandra un poco impacienta le respondió que daba igual. Ella era un volcán y punto. Cornalina insistió: “Ya lo veo que eres un volcán pero hay volcanes explosivos que primero destruyen y luego crean, y los como en Hawai cuya lava sale poco a poco. Y tú, que volcán eres?” Esa pregunta desconcertó a Sandra. Parecía que nunca antes se había planteado eso como si ser un volcán bastaba. Sodalita le dijo: “Sé pragmática”. Pero eso le gustó todavía menos a Sandra que le respondió que eso era aburrido y ella no era aburrida. Sodalita le respondió que no se trataba de ser o no ser aburrido. Era cuestión de conocerse a si mismo. Entenderse a si mismo. Solo así podría demostrar todo su potencial, toda la belleza que podía ofrecer al mundo. Parecía que poco a poco las piedras la convencían a Sandra. Entender ese fuego que llevaba dentro le ayudaría enfocarlo y vivirlo de manera más armoniosa. Cornalina continuó: “Sabes que el fuego que no entiendes te puede quemar a ti misma? Se puede convertir en el enfado, en la rabia, en la impaciencia. Pero el fuego interior que entiendes, puede ser una gran fuente de la creatividad, de trasmutación, de alegría y risa , en lugar de las lagrimas. Déjanos ayudarte en ese autoconocimiento. Al llevarnos contigo, como buenos amigos te vamos a aconsejar y a equilibrar. No queremos apagar tu fuego. Lo contrario queremos ayudarte a expresarlo. Te ayudaremos a crea no a destruir.

Cómo ganas tus partidos?

colgante de cuarzo rutilado y cuarzo ahumado


Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi Anna jugando en hockey sobre hielo. A gran velocidad llevaba al disco a la portería. Controlaba el disco perfectamente. Metió el gol sin ningún esfuerzo y frenó haciendo una nueve de trocitos de hielo. Miró a su equipo orgullosa y muy contenta pero de repente se dio cuenta que muchos de sus jugadores no estaban cien por cien contentos. Anna era tan buena que jugaba casi sola, no necesitaba a otros para meter un gol. El arbitro sopló para terminar primera parte del partido. Todos entraron a una sala para recuperar fuerzas. Dos entrenadores llevaron a Anna a un espacio más tranquilo para hablar a solas. Uno era la energía de Cuarzo Rutilado y el otro Cuarzo Ahumado.
La miraron sin decir nada. Estaba medio enfadada, medio decepcionada. Dijo con voz alta: “No entiendo nada. Es que si gano, ganamos todos, verdad? Y a parte de eso. Es un juego muy intenso y violento, si voy sola, otros no van a recibir golpes. Es que no entiendo porque no están contentos. Hago todo lo mejor que puedo. Es que no lo entiendo. Lo importante es ganar, verdad? Estamos aquí para ganar!” Estaba a punto de llorar. Las energías de las piedras la abrazaron, miraron a sus ojos, y muy, muy suavemente preguntaron: “No entiendes o no quieres entender?” Esa pregunta junto con esa suavidad y dulzura hicieron que Anna rompió a llorar. Respondió: “Sí. Lo entiendo. Es un juego en equipo. Y yo juego sola. Pero de verdad, no lo hago de mala fe. Intento jugar en equipo. Pero cuando salgo a la pista no lo controlo. Y lo hago por bien de todos. ay…” Siguió llorando.
El Cuarzo Rutilado le dijo: Te ayudaré a entender a la gente. Muchas veces no te dicen que piensan porque te quieren y saben que todo lo que hacer sale de tu corazón. Por eso callan incluso cuando pasas de ellos. Te ayudaré ver lo que sienten. Y sobre todo, te ayudaré ver que te quieren tal como eres. Hagas lo que hagas.”
El Cuarzo Ahumado le dijo: “Eres un líder. Un verdadero líder. Te ayudaré expresarlo. Ya no son los tiempos de jugar solo. Ahora es el tiempo de jugar en equipo porque solo así ganarás de verdad.”
Anna dejó de llorar. Se sintió fuerte otra vez. Oyó el silbido que marcaba la vuelta a la pista. Se levantó, puso todos los protectores de los jugadores de hockey. Miró a sus entrenadores, a sus piedras y sin sonido sus labios dibujaron una palabra – Gracias. Sabía que esa vez todos iban a jugar y que todos iban a ganar algo más que un partido.

Vuela, antes que anochezca

colgante de Cornalina

Pienso que para entender esa comunicación tenéis que conocer el contexto. Está hecha para una mujer con cáncer diagnosticado, a la que los médicos dijeron que tenía poco tiempo. Y en ese contexto a través de esa Conalina le llegó el mensaje de águila.

Comunicación entre Neus y el colgante de Cornalina y ojo de Horus
Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a Neus en el pico de una montaña muy alta. Estaba de pie mirando al horizonte, con el pelo suelto, sola. Soplaba el viento y perecía que hacía frío pero a ella no le importaba eso. De repente apareció gran águila en el horizonte. Se acercó volando hasta llegar a donde estaba Neus. Aterrizó a su lado pero ni siquiera eso consiguió sacarla de su ensimismamiento. Le dijo suavemente: “Me podría en tu brazo pero no quiero hacerte daño.” Por fin Neus la miró y se sentó a su lado sin decir ni una palabra. La gran águila siguió hablando: “He venido para enseñarte a volar. Lo puedes hacer sin problemas pero tienes miedo. Es como si un pez tenía miedo de nadar o un manzano tenía miedo de tener manzanas. No te parece raro eso? Pues, entiende que tu naturaleza es volar. Toda la vida es un vuelo. Y tú al nacer mostraste una gran valentía. Qué pasa que ahora de repente tienes miedo? Vuela conmigo. Te mostraré todo desde otra perspectiva. Desde el cielo se revela la verdadera forma que tienen las cosas. Y lo que no es necesario simplemente no se ve. Desaparece. Todas esas pequeñas cosas que desde el nivel de la tierra nos parecen tan grandes si te elevas pierden su significado. A veces, lo que importa de verdad, es difícil de ver cuando estás abajo. Lo importante es la belleza, la conexión con todo y la libertad que te da al acto de volar. El volar no significa desconectarte o huir de la tierra. Es justo lo contrario, es verla y apreciar tal como es con todos sus ríos, llanuras y volcanes. Vuela conmigo para ver y entender que es de verdad importante.”
Neus la miraba con ojos llenos de lagrimas. No le dijo nada pero cuando la gran águila emprendió su vuelo, sin dudar saltó tras de ella. Y volaron juntos hacia el sol que había aparecido el el horizonte, llenado todo de calientes colores dorados.
zca