Valora tu trabajo

Hace poco me he dado cuenta que no valoro mi trabajo. Y me pregunté por qué ? Mi conexión con los minerales es el resultado del trabajo, de la evolución lenta pero constante que a fin de cuentas no fue nada difícil. Y me pareció que eso podría hacer cualquiera con un poco de ganas y tiempo. Pues, como valorar algo que conseguí sin esfuerzo, solo trabajando y dedicando mi tiempo?
Ay, los seres humanos somos muy extraños, verdad?
Pues, hoy en día miro mi camino y lo reconozco. Miro años de trabajo y reconozco su valor. No nací siendo comunicadora entre los humanos y Reino Mineral. Me lo he currado. He despertado mis dones conscientemente. Y eso tiene su valor.
Los que lo leéis eso, mirad bien su vida! Reconoced vuestros logros. Todo lo que habéis conseguido por poco que os parezca es muy grande. No lo olvidéis nunca.
Si tú mismo no valoras tu trabajo, nadie lo va a hacer.

Eres fuerte como un roble

Quieres saber cuya energía se manifestó a través de esas piedras? Abajo comparto contigo la comunicación.

Comunicación entre D. y el colgante de Crisoprasa y Ojo de Tigre.
Después de pedir permiso para abrir el canal de comunicación vi a D. como si hubiera caído desde arriba- sin hacerse ningún daño solo creando una gigantesca nube de polvo- encima de un pupitre como en las antiguas escuelas. Miró alrededor muy sorprendida. Había niños sentados como ella, vestidos de batas, atentos mirando la puesta. Se miró a si misma y sorprendida todavía más se dio cuenta que era una niña como los otros no una mujer adulta. Se abrió la puerta y entró Jesús. Eso ya era demasiado. D. abrió la boca de lo extraño que le pareció todo eso pensando que no era real lo que veía. Jesús la miró como si hubiera oído tus pensamiento y dijo: “Por qué estás tan sorprendida? Siempre estoy a tu lado.” Y mirando a todos los niños añadió: “Chicos! Salimos fuera, allí estaremos mejor.” La siguiente imagen era muy idílica. Debajo un gran roble estaba sentado Jesús abrazando a D. Otros niños disfrutaban de la naturaleza. Veía muchas mariposas, flores, sol. Jesús puso la mano en el corazón de D. De repente ella sintió mucha pena y dolor. Empezó a llorar, sin saber bien como nombrar las emociones que salían junto con sus lagrimas. Pero esas lagrimas la liberaban de toda pesadez que albergaba en su corazón. Como los niños que a veces no saben decir que les pasa pero con un simple hecho de permitirse llorar se liberan de toda la tensión, ella también con cada lagrima derramada se sentía más ligera. Hasta poder respirar profundamente sabiendo que ya no hacía falta llorar más. Jesús todo el tiempo tenía la mano en su corazón, la miraba a los ojos. Su energía se mezclaba con la de Crisoprasa. Le dijo a D.: “A través de esas preciosas piedras acaricio tu corazón. Cuando vas a tocarlas recuerda que estoy allí, que te doy mi mano. Que te apoyo en cada instante.” Estaban debajo de un gran roble que en ese momento también expresó su energía diciendo: “Los tres piezas de Ojo de Tigre representan mi fuerza, una de ellas son mis raíces, otra es mi tronco y la tercera mis ramas. Te trasmito la sabiduría de la Tierra y de tus antepasados, la solidez de estar aquí y ahora con un tronco fuerte y estable , y la caricia del viento y sabiduría del universo que te viene a través de mis ranas y hojas. Eres fuerte como un roble. No lo olvides. ”

Lo mucho que puedes conseguir

Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a P. de pie enfrente de un gran árbol. Estaba muy centrada, con cabeza inclinada y los ojos cerrados. Parecía como si rezara. Todo estaba en paz, y tranquilidad. En un momento levantó la cabeza diciendo: “Bueno, ya está”. Y empezó a correr entre los arboles. La Moscovita le dijo: “Esa eres tú. Tienes la capacidad de centrarte y conectarte con todo lo que vive y al mismo tiempo expresar la alegría y felicidad como una niña. Te ayudaré a explorar tu potencial aun más. Todavía no te has dado cuenta lo mucho que puedes conseguir. Lo que te parece fácil para otros no lo es. Pero como te parece fácil no lo aprecias como deberías. Necesitas vivir de la manera natural, tal como te sale del corazón. Cuando no lo haces, te sientan muy mal, verdad? No sabes fingir, ni siquiera pensado que lo hacer por el bien de los otros. Eres una alegre chispa. Necesitar brillar y yo te ayudo a hacerlo.”
P. siguió corriendo alegremente por el bosque. Yo estaba sorprendida porque hasta entonces la Riolita parecía como muda. Me concentré mejor y conecté todavía más profundamente con P. y con Riolita. Me pareció que empezó a correr hacia una pequeña colina. Allí estaba un circulo de piedras. Nada más entrar entre ellas todo cambió. P. se conectó con una energía muy primigenia, muy poderosa. Me pereció sentir que conectaba con la energía femenina, la que crea y destruye al mismo tiempo. Que puede arrasar todo si no sabes usarla o mejor dicho manejarla. Riolita le dijo: “Eso escondes. Te da tanto miedo tu fuerza que no la quieres ver. Te sorprende lo que te digo? Lo que te muestro? Sí y no, al mismo tiempo, verdad? La energía con la que te puedo conectar, si lo deseas, es la energía de femenina por excelencia. Le energía de la creación y destrucción. En la vida la necesitas las dos partes. No puedes crear lo nuevo sin destruir lo antiguo. Eso da miedo. Pero tú puedes hacerlo. Es el momento de entender tu poder. Es la madurez y poder que te va a hacer feliz.”
La energía de las piedras empezó a unificarse para que P. pudiera disfrutar de las dos de manera consciente y equilibrada.

Hija del Sol

A veces hago las comunicaciones dos veces para las mismas piedras. Esta vez en la familia apareció una niña preciosa y por eso hemos vuelto a hacer la comunicación con el mismo conjunto para incorporar su energía. Y este es el resultado.
Fue una comunicación llena de mucho amor muy profundo e intenso que entrelazaba todas los corazones de esa preciosa familia. Al principio, después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a todos corriendo por un frondoso bosque. Primero la madre riéndose muchísimo y detrás de ella su marido y su hijo. Un poco detrás les seguía la hija gritando que la esperasen. Muchas veces percibo la energía de los niños como si fueran mucho mayor de lo que son de verdad. Todos muy feliz pararon al lado de un riachuelo. Se sentaron los cuatro creando un circulo. Cerraron los ojos. La energía de familia empezó a fluir libremente entrelazando los momentos presentes y futuros de su vida empapándolos a todos con la profunda alegría, paz y amor. Me pareció ver a la niña como a una joven mujer que hablaba con su hermano. Eran muy importantes para si mismo. El hermano mayor con toda la ternura del hombre cuidaba y protegía a su hermana y ella le devolvía su amor aportando a su vida mucha delicadeza y suavidad. Luego la vi abrazando a su madre y su padre ya viejecitos y felices de hacer muy bien el papel de los padres. Acompañando con respeto a sus dos hijos y dejándolos ir cuando tocaba que abrieran sus alas y volaran solos. De esa manara de verdad nunca se separarían porque sus corazones estarían siempre unidos. Me pareció que la hija impregnaba con su energía las piedras diciendo que de verdad no necesitaba ninguna en especial. En es momento todas las piedras como si tuvieran una voz dijeron:” Tú no nos necesitas pero nosotros estaremos muy orgullosos de ayudarte anclar en esa preciosa Tierra. Nosotros somo hijos de la Tierra, tú eres hija del Sol. Te ayudaremos a estar bien Aquí . Para que entiendas que tu casa ahora está aquí.”

Manzano

De vez en cuando hago las comunicaciones para las mujeres embarazadas. Muchas veces a parte de las energías de los minerales, las acompañan los árboles. Esta vez fue un Manzano.

Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a D. sentada bajo un precioso Manzano. Estaba apoyando la espalda en el tronco. Con la barriguita ya muy grande parecía descansar. Sentí una gran conexión entre ella y el árbol. Como si ella fuera el fruto, una preciosa manzana llevando dentro las semillas. Portadora de la vida conectada con su fuente. Me pareció ver la manzana cortada por la mitad de manera que se vio una forma de la estrella y sentí que el árbol la conectaba a D. con Venus. Es el planeta que, como la hermana de la Tierra, nos irradia mucha energía de paz y amor. Y sobre todo apoyo en los tiempos difíciles.
Alrededor de D. había muchas hadas que estaban tejiendo una tela preciosa de colores de Amatista y Cuarzo Rosa. Era una tela fina y suave pero al mismo tiempo parecía fuerte y resistente. Muy luminosa. Cuando terminaron abrigaron a D. con esa preciosa manta.
Es posible que la esperan también unas tormentas y algunas grandes lluvias pero ese colgante siempre le irradiara la energía y la fuerza de un Manzano con la conexión con Venus y el precioso abrazo de la madre Tierra que como la mágica manta la protegerá contra todos los fríos vientos.

La puesta de Sol

Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a J. remando, río arriba. La rodeaba bonito bosque, hacía sol estupendo. Pensé que tenía mucha fuerza. No me parecía nada fácil remar a contra corriente. Pero ella estaba contenta, estilo un scout, botas de montaña, pantalones cortos de color caqui, camiseta verde oscuro. Al final llegó a un sitio a orilla del río donde dejó la barca, cogió la mochila y diciendo: “Vale, aquí estoy!” y entró en el bosque muy enegéticamente. Dio unos pasos y de repente le atacaron los miedos. No estaba nada preparada, el cambio de su animo fue muy brusco. De repente cayó de rodillas, tocando su vientre, casi sin poder respirar. De miedo, de la angustia. Toda la energía de esfumó. Empezó a llorar. Me pereció que J. decía que ya una vez había perdido lo que más quería y que no quería perder ahora otra vez lo que había conseguido a crear. A mí no solo me sorprendió ese cambio. También me sorprendió que las piedras no hacían nada. Me respondieron que era justo lo que J. necesitaba. Le daban un espacio para que pudiera derramar lagrimas contenidas durante mucho tiempo, para que pudiera expresar el dolor y perdida que llevaba dentro pero muy bien guardada y disfrazada. Al sentir eso, al reconocer dentro de ella esa oleada de tristeza, se recuperaste enseguida. Cogió un fuerte y hondo respiro. Secó con la mano las lagrimas y dijó otra vez: “Vale, ahora sí, aquí estoy”. Un suspiro más y se incorporó, reanudando el camino. Subía montaña arriba con ganas, con decisión, con determinación. Llegó a la cima cuando el Sol empezó a ponerse. Se sentó contemplando un esplendido paisaje. Respiró con el aire fresco y pensó: “Lo he hecho, lo he conseguido yo sola.” Se llenó de la calma y lloró otra vez. Pero no de pena. Más bien era la emoción. Cuando consigues algo que te hacía mucha ilusión y empiezas a llorar. Dando cabida a lo que sientes. Sin retener la emoción, sin apego. La Mookaita empezó a hablar . “ Lo que venimos a mostrarte, eres tu misma y animarte. Pero no somos como un espejo. Tu si lo deseas puedes conectar con tus emociones aunque el Ego las puede esconder mucho. La Calcita Dorada ilumina todas tus sombras y crea espacio para que puedas liberar todo lo que está escondido en ellas. Las heridas que no te dejan ser autentica. Si te permites a ti misma, lo vas a ver y rápidamente lo podrás integrar y yo, la Mookaite te doy toda la energía para seguir tu camino. Date tiempo. Obsérvate. Mira los recuerdos, reconoce el dolor que está en ellos y déjalo ir. No tengas prisa. Llegarás a tu puesta de Sol. Porque el Sol te espera. Es como el padre que esperara a su hija siempre. Pase lo que pase. Date tiempo.”

Te punchan las piedras en el río?

Aprovecho ese colgante hecho de una pieza preciosa que une la fuerza de Ágata y la de Cuarzo para contaros esa comunicación.
Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a H. andando por el medio de un riachuelo, en las montañas. Todo su ser expresaba que estaba experimentado las sensaciones contrarias. Por un lado le daba gusto el agua fresquita pero el mismo tiempo era tan fría que no le gustaba. Por un lado disfrutaba con el tacto de las piedras redondeadas del río pero al miso tiempo te punchaban otras e iba esperando en cada momento el dolor. La belleza del paisaje que la rodeaba le daba calma pero los rinconcitos del río llenos de hojas caídas y varios bichitos le daban asco. En fin, un gran lío emocional. Un “Sí” pero “No”. La energía del Cuarzo la paró y le ordenó: “Para, para! Así no.” La envolvió en una toalla suave, blanca, tan agradable en el tacto que parecía estar hacha de las plumas. Con ese suave abrazo la dirijo a la orilla. Allí sentados siguió hablarle: “Te quiero ofrecer ese momento de contemplación. Mira el río! Mira como fluye! Te puedo acompañar en cada momento pero eres tú quien tiene que tener claro lo que quiere hacer. Míralo bien todo. Date tiempo para decidir. No tengas prisa. Tienes mucho tiempo. Yo diría que incluso tienes toda la eternidad. Pues, primera el río, siente que te trasmite y luego desde el corazón decide que quieres.”
En este momento H. miró a su izquierda y vio otra energía que era la de Ágata. Ella también la miró y como si respondiera a alguna pregunta suya dijo: “ Yo no digo nada porque ya sé que vas a hacer. Es que ya te has decidido, solo que no le has puesto la conciencia al este hecho. Yo soy las piedras que te punchaban por el camino. Pero no están allí para hacerte mal. Son las situaciones que te hacen reflexionar, avanzar, conocerte mejor, te retan para que te mires a ti misma. Pero como no las ves así y tratas como obstáculos que hay que esquivar, finalmente te hacen mal. Pero es solo darles conciencia y dejarán de doler. Se convertirán en tus grandes aliados. Al elegir ese colgante ya has optado por ese camino. Sé que volverás al río porque de verdad ya lo has hecho. Mírame, soy como terciopelo, no soy un clavo. Y dentro de ti lo sabes solo que a veces con la rapidez de la vida se te olvida. La vida es eterna. Anda poco a poco disfrutando del camino.” H. sonrió a sus piedras que juntas querían acompañarla en esa aventura y entró otra vez en el río. Cerró los ojos. Sintió el frescor del agua que le agradaba, sintió el tacto de las piedras que la conectaban con la tierra. Sonrió a sus adentros y segura hizo otro paso hacia el río.

La magia del Silencio.


Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a R. como como si estuviera acurrucada entre los raíces de las plantas. Todo era verde claro, muy bonito. Sentí su fragilidad y delicadeza que tanta belleza le da a R. No veía a nadie pero sentía muchas presencia elemental. De repente me dijeron a mí: “Haces demasiado ruido”. Me sorprendí porque me parecía que no hacía nada. Toda la energía del espacio estaba centrada en un objetivo- aportarle a R. la calma y sobre todo el silencio necesario para el proceso que llevaba. Me pareció que la energía de la piedra con toda la conciencia que emanaba a través de ella le aportaban el Silencio muy mágico y sagrado. El silencio que le hacía posible sentir el corazón. El latido de su corazón. Tan bonito, tan puro que casi dolía al conectar con él. La piedra junto con la energía elemental creó un espacio divino de conexión donde su latido se hizo uno con el latido del universo. El sonido que daba inicio a toda la vida. Hágase la luz como dicen unos u Om como dicen otros. Pero al mismo tiempo la energía de la piedra le quería conectar con el rayo negro. El rayo de luz que tan mala fama tiene pero de verdad es el rayo que impulsa la creación. Es el rayo rebelde, juguetón que une todos los colores. Es este rayo que partiendo del silencio donde el único sonido es el latido de su corazón le impulsará hacia fuera y mostrará el camino.
Pero ahora toca silencio de su corazón.

Qué regalar para una pareja que se casa?

Qué regalar para una pareja que se casa?
Un conjunto de piedras personalizado junto con una comunicación.

Por qué?
Es un regalo único y muy mágico al mismo tiempo. La pareja recibe los minerales que necesita en ese momento tan especial. A demás participan en una historia en la que ellos mismos son los protagonistas. Durante la comunicación expresan lo que necesitan y reciben, a través de los minerales, un gran apoyo y infinito amor.

Y cómo lo sabes que lo quieren hacer?
Siempre antes de empezar pido permiso al Yo Superior de cada persona para abrir canal de comunicación. Si no lo recibo simplemente no me viene ninguna imagen. Ese paso es para mí muy importante. Si no lo haría así, esa falta del respeto al libre albedrío de cada persona podría tener consecuencias karmicas para mí. Y podéis estar seguros que con mi propia historia tengo suficiente.

Si tenéis más preguntas no dudéis en escribirme. Un feliz fin de semana

Cuando cesa la tormenta

Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a F. en una playa. Era de noche. Hacía mucho viento y llovía. Tenía el pelo despeinado y parecía desesperada. Llamaba a alguien sintiendo mucho miedo. Tenía yo la sensación como si hubiera naufragado un barco y ella estuviera buscando a alguien temiendo que había muerto. Finalmente cayó llorando en la arena. Se le rompía el corazón. Lloraba desconsolada con los ojos cerrados sintiendo el viento que la azotaba. En ese momento sentí como la energía de las piedras la cubrió con una suave manta azul. F. seguía con los ojos cerrados pero cesó el rugido del viento y la suavidad de la energía de las piedras consiguió secar sus lagrimas. F. dijo con voz suave que tenía miedo. Me parecía como si en ese momento estuviera en un espacio sin tiempo. La rodeó el silencio y la luz azul claro. Vi como la energía de Amazonita empezó a hacer un precioso bordado, muy delicado, alrededor de su corazón o mejor dicho que se fundía con su corazón. Amazonita le trasmitió ese mensaje: “Te conecto con tus raíces. Ves ese bordado? Es de tu país. No pienses que estás sola. Tus ancestros están contigo. No has perdido raíces, no has perdido su apoyo. Están contigo, adornando tu corazón, haciéndote recordar que nunca estarás sola. Da igual si recuerdas o no a tus abuelas, si conoces los nombres de tus bisabuelas o historias de tatarabuelas. Todas ellas están contigo. Han parido muchas veces y han visto irse a muchos de sus hijos. El dolor y el miedo es como una tormenta. En algún momento cesa su furia. Céntrate en la belleza de mi energía , en se precioso bordado de tu corazón. Cuando tu mente se dispara, cierra los ojos e imagina tu corazón envuelto en mi luz azul.”
En ese momento sentí también la energía de Angelita. Aparecieron dos ángeles que abrazaron a F. trasmitiéndole mucha paz y luz. Ese abrazo era tan real, tan dulce que su mente, su ego que crea todas los dramas se diluyó en esa preciosa energía de Amor.
Esta comunicación como tantas anteriores muestra el gran apoyo con el que siempre podemos contar. Pase lo que pase, da igual con que fuerza golpea la tormenta, siempre podemos encontrar ese espacio sin tiempo donde estamos profundamente amados y sostenidos.
No lo dudéis nunca.