Manzano

De vez en cuando hago las comunicaciones para las mujeres embarazadas. Muchas veces a parte de las energías de los minerales, las acompañan los árboles. Esta vez fue un Manzano.

Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a D. sentada bajo un precioso Manzano. Estaba apoyando la espalda en el tronco. Con la barriguita ya muy grande parecía descansar. Sentí una gran conexión entre ella y el árbol. Como si ella fuera el fruto, una preciosa manzana llevando dentro las semillas. Portadora de la vida conectada con su fuente. Me pareció ver la manzana cortada por la mitad de manera que se vio una forma de la estrella y sentí que el árbol la conectaba a D. con Venus. Es el planeta que, como la hermana de la Tierra, nos irradia mucha energía de paz y amor. Y sobre todo apoyo en los tiempos difíciles.
Alrededor de D. había muchas hadas que estaban tejiendo una tela preciosa de colores de Amatista y Cuarzo Rosa. Era una tela fina y suave pero al mismo tiempo parecía fuerte y resistente. Muy luminosa. Cuando terminaron abrigaron a D. con esa preciosa manta.
Es posible que la esperan también unas tormentas y algunas grandes lluvias pero ese colgante siempre le irradiara la energía y la fuerza de un Manzano con la conexión con Venus y el precioso abrazo de la madre Tierra que como la mágica manta la protegerá contra todos los fríos vientos.

La puesta de Sol

Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a J. remando, río arriba. La rodeaba bonito bosque, hacía sol estupendo. Pensé que tenía mucha fuerza. No me parecía nada fácil remar a contra corriente. Pero ella estaba contenta, estilo un scout, botas de montaña, pantalones cortos de color caqui, camiseta verde oscuro. Al final llegó a un sitio a orilla del río donde dejó la barca, cogió la mochila y diciendo: “Vale, aquí estoy!” y entró en el bosque muy enegéticamente. Dio unos pasos y de repente le atacaron los miedos. No estaba nada preparada, el cambio de su animo fue muy brusco. De repente cayó de rodillas, tocando su vientre, casi sin poder respirar. De miedo, de la angustia. Toda la energía de esfumó. Empezó a llorar. Me pereció que J. decía que ya una vez había perdido lo que más quería y que no quería perder ahora otra vez lo que había conseguido a crear. A mí no solo me sorprendió ese cambio. También me sorprendió que las piedras no hacían nada. Me respondieron que era justo lo que J. necesitaba. Le daban un espacio para que pudiera derramar lagrimas contenidas durante mucho tiempo, para que pudiera expresar el dolor y perdida que llevaba dentro pero muy bien guardada y disfrazada. Al sentir eso, al reconocer dentro de ella esa oleada de tristeza, se recuperaste enseguida. Cogió un fuerte y hondo respiro. Secó con la mano las lagrimas y dijó otra vez: “Vale, ahora sí, aquí estoy”. Un suspiro más y se incorporó, reanudando el camino. Subía montaña arriba con ganas, con decisión, con determinación. Llegó a la cima cuando el Sol empezó a ponerse. Se sentó contemplando un esplendido paisaje. Respiró con el aire fresco y pensó: “Lo he hecho, lo he conseguido yo sola.” Se llenó de la calma y lloró otra vez. Pero no de pena. Más bien era la emoción. Cuando consigues algo que te hacía mucha ilusión y empiezas a llorar. Dando cabida a lo que sientes. Sin retener la emoción, sin apego. La Mookaita empezó a hablar . “ Lo que venimos a mostrarte, eres tu misma y animarte. Pero no somos como un espejo. Tu si lo deseas puedes conectar con tus emociones aunque el Ego las puede esconder mucho. La Calcita Dorada ilumina todas tus sombras y crea espacio para que puedas liberar todo lo que está escondido en ellas. Las heridas que no te dejan ser autentica. Si te permites a ti misma, lo vas a ver y rápidamente lo podrás integrar y yo, la Mookaite te doy toda la energía para seguir tu camino. Date tiempo. Obsérvate. Mira los recuerdos, reconoce el dolor que está en ellos y déjalo ir. No tengas prisa. Llegarás a tu puesta de Sol. Porque el Sol te espera. Es como el padre que esperara a su hija siempre. Pase lo que pase. Date tiempo.”

Te punchan las piedras en el río?

Aprovecho ese colgante hecho de una pieza preciosa que une la fuerza de Ágata y la de Cuarzo para contaros esa comunicación.
Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a H. andando por el medio de un riachuelo, en las montañas. Todo su ser expresaba que estaba experimentado las sensaciones contrarias. Por un lado le daba gusto el agua fresquita pero el mismo tiempo era tan fría que no le gustaba. Por un lado disfrutaba con el tacto de las piedras redondeadas del río pero al miso tiempo te punchaban otras e iba esperando en cada momento el dolor. La belleza del paisaje que la rodeaba le daba calma pero los rinconcitos del río llenos de hojas caídas y varios bichitos le daban asco. En fin, un gran lío emocional. Un “Sí” pero “No”. La energía del Cuarzo la paró y le ordenó: “Para, para! Así no.” La envolvió en una toalla suave, blanca, tan agradable en el tacto que parecía estar hacha de las plumas. Con ese suave abrazo la dirijo a la orilla. Allí sentados siguió hablarle: “Te quiero ofrecer ese momento de contemplación. Mira el río! Mira como fluye! Te puedo acompañar en cada momento pero eres tú quien tiene que tener claro lo que quiere hacer. Míralo bien todo. Date tiempo para decidir. No tengas prisa. Tienes mucho tiempo. Yo diría que incluso tienes toda la eternidad. Pues, primera el río, siente que te trasmite y luego desde el corazón decide que quieres.”
En este momento H. miró a su izquierda y vio otra energía que era la de Ágata. Ella también la miró y como si respondiera a alguna pregunta suya dijo: “ Yo no digo nada porque ya sé que vas a hacer. Es que ya te has decidido, solo que no le has puesto la conciencia al este hecho. Yo soy las piedras que te punchaban por el camino. Pero no están allí para hacerte mal. Son las situaciones que te hacen reflexionar, avanzar, conocerte mejor, te retan para que te mires a ti misma. Pero como no las ves así y tratas como obstáculos que hay que esquivar, finalmente te hacen mal. Pero es solo darles conciencia y dejarán de doler. Se convertirán en tus grandes aliados. Al elegir ese colgante ya has optado por ese camino. Sé que volverás al río porque de verdad ya lo has hecho. Mírame, soy como terciopelo, no soy un clavo. Y dentro de ti lo sabes solo que a veces con la rapidez de la vida se te olvida. La vida es eterna. Anda poco a poco disfrutando del camino.” H. sonrió a sus piedras que juntas querían acompañarla en esa aventura y entró otra vez en el río. Cerró los ojos. Sintió el frescor del agua que le agradaba, sintió el tacto de las piedras que la conectaban con la tierra. Sonrió a sus adentros y segura hizo otro paso hacia el río.

La magia del Silencio.


Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a R. como como si estuviera acurrucada entre los raíces de las plantas. Todo era verde claro, muy bonito. Sentí su fragilidad y delicadeza que tanta belleza le da a R. No veía a nadie pero sentía muchas presencia elemental. De repente me dijeron a mí: “Haces demasiado ruido”. Me sorprendí porque me parecía que no hacía nada. Toda la energía del espacio estaba centrada en un objetivo- aportarle a R. la calma y sobre todo el silencio necesario para el proceso que llevaba. Me pareció que la energía de la piedra con toda la conciencia que emanaba a través de ella le aportaban el Silencio muy mágico y sagrado. El silencio que le hacía posible sentir el corazón. El latido de su corazón. Tan bonito, tan puro que casi dolía al conectar con él. La piedra junto con la energía elemental creó un espacio divino de conexión donde su latido se hizo uno con el latido del universo. El sonido que daba inicio a toda la vida. Hágase la luz como dicen unos u Om como dicen otros. Pero al mismo tiempo la energía de la piedra le quería conectar con el rayo negro. El rayo de luz que tan mala fama tiene pero de verdad es el rayo que impulsa la creación. Es el rayo rebelde, juguetón que une todos los colores. Es este rayo que partiendo del silencio donde el único sonido es el latido de su corazón le impulsará hacia fuera y mostrará el camino.
Pero ahora toca silencio de su corazón.

Qué regalar para una pareja que se casa?

Qué regalar para una pareja que se casa?
Un conjunto de piedras personalizado junto con una comunicación.

Por qué?
Es un regalo único y muy mágico al mismo tiempo. La pareja recibe los minerales que necesita en ese momento tan especial. A demás participan en una historia en la que ellos mismos son los protagonistas. Durante la comunicación expresan lo que necesitan y reciben, a través de los minerales, un gran apoyo y infinito amor.

Y cómo lo sabes que lo quieren hacer?
Siempre antes de empezar pido permiso al Yo Superior de cada persona para abrir canal de comunicación. Si no lo recibo simplemente no me viene ninguna imagen. Ese paso es para mí muy importante. Si no lo haría así, esa falta del respeto al libre albedrío de cada persona podría tener consecuencias karmicas para mí. Y podéis estar seguros que con mi propia historia tengo suficiente.

Si tenéis más preguntas no dudéis en escribirme. Un feliz fin de semana

Cuando cesa la tormenta

Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a F. en una playa. Era de noche. Hacía mucho viento y llovía. Tenía el pelo despeinado y parecía desesperada. Llamaba a alguien sintiendo mucho miedo. Tenía yo la sensación como si hubiera naufragado un barco y ella estuviera buscando a alguien temiendo que había muerto. Finalmente cayó llorando en la arena. Se le rompía el corazón. Lloraba desconsolada con los ojos cerrados sintiendo el viento que la azotaba. En ese momento sentí como la energía de las piedras la cubrió con una suave manta azul. F. seguía con los ojos cerrados pero cesó el rugido del viento y la suavidad de la energía de las piedras consiguió secar sus lagrimas. F. dijo con voz suave que tenía miedo. Me parecía como si en ese momento estuviera en un espacio sin tiempo. La rodeó el silencio y la luz azul claro. Vi como la energía de Amazonita empezó a hacer un precioso bordado, muy delicado, alrededor de su corazón o mejor dicho que se fundía con su corazón. Amazonita le trasmitió ese mensaje: “Te conecto con tus raíces. Ves ese bordado? Es de tu país. No pienses que estás sola. Tus ancestros están contigo. No has perdido raíces, no has perdido su apoyo. Están contigo, adornando tu corazón, haciéndote recordar que nunca estarás sola. Da igual si recuerdas o no a tus abuelas, si conoces los nombres de tus bisabuelas o historias de tatarabuelas. Todas ellas están contigo. Han parido muchas veces y han visto irse a muchos de sus hijos. El dolor y el miedo es como una tormenta. En algún momento cesa su furia. Céntrate en la belleza de mi energía , en se precioso bordado de tu corazón. Cuando tu mente se dispara, cierra los ojos e imagina tu corazón envuelto en mi luz azul.”
En ese momento sentí también la energía de Angelita. Aparecieron dos ángeles que abrazaron a F. trasmitiéndole mucha paz y luz. Ese abrazo era tan real, tan dulce que su mente, su ego que crea todas los dramas se diluyó en esa preciosa energía de Amor.
Esta comunicación como tantas anteriores muestra el gran apoyo con el que siempre podemos contar. Pase lo que pase, da igual con que fuerza golpea la tormenta, siempre podemos encontrar ese espacio sin tiempo donde estamos profundamente amados y sostenidos.
No lo dudéis nunca.

Quieres ir de viaje?

Si quieres ir de viaje? Lee antes esa comunicación entre J. las piedras que ves en la foto. Arriba Cuarzo Ahumado y abajo Mookaita.
Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación le vi a J. en una pequeña casa. Parecía una casa de pescadores en un pueblo pesquero en la costa del mar. Estaba recogiendo cosas y preparando una mochila. Cuando ya tenía todo preparado salió de casa, cerró la puerta y entonces se diste cuenta que no llevaba sus piedras. Con un suspiro, un poco cabreado abrió la puerta de nuevo y las llamó como si fueron sus mascotas. Pero la energía de las piedras le pidió que subiera. La casa tenía dos pisos y la ventana de una de las habitaciones de arriba daba al mar. Allí con la ventana abierta estaban sentados en las sillas las piedras. La energía de los minerales muchas veces percibo en forma de las personas, pues que no te sorprenda que los vi así, como a dos personas sentadas tranquilamente contemplando el mar por la ventana. J. se sentó a su lado en la tercera silla. Tenía prisa de empezar el viaje y todo eso le molestaba un poquito. Las piedras empezaron a hablarle: “ De esta manera, no vas a hacer ningún viaje.” Le sorprendió esa afirmación e hizo la cara de no entender nada. Tenía todo preparado, la mochila, la ruta pues que querían decir esas piedras. Pero ellas sin inmutarse siguieron: “Ahora de verdad lo que haces es huir. Eso no sirve para nada. No puedes huir. Saldrás por la puerta con manos vacías y volverás con manos vacías. Si estás huyendo no miras que regalos te trae el camino, solo huyes. Mira el mar que tenemos delante. Está en eterno movimiento, está en eterno viaje. No huye de nada solo viaja hacia dentro y hacia fuera. Sale del vacío y vuelve al vació. Y eso le da infinidad de posibilidades, infinidad de experiencias.” J. contempló el mar. Y ese movimiento, ese va y viene de las olas le tranquilizó. De repente sintió un nudo en la garganta y las lagrimas en los ojos. Dijo en voz muy bajita: “Tengo miedo”. Las piedras le respondieron: “ Claro que tienes miedo. Eres humano. Es completamente natural. La pregunta es diferente. El viaje que tienes que emprender es hacia tu interior. Lo puedes hacer saliendo de casa tal como sentado en esa silla. Puedes hacerlo incluso teniendo muchísimo miedo. Solo tienes que saber si de verdad lo quieres. Pues, estás preparado para la verdadera aventura? Estás preparado para el vuelo al vacío?”. El Cuarzo Ahumado le dijo: “Mira, yo te ayudo dejar a tras asa mochila. No la necesitas. Son todas las cosas que te pesan, déjala aquí.” La Mookaita le preparó las alas preciosas de su color. En la ventana abierta, sin mochila pero con las alas abiertas estaba J. seguro de que quería hacerlo. El Cuarzo Ahumado dijo: UNO, la Mookaita dijo: DOS y él dijo: TRES y saltó al vacío. Y así empezó su verdadero viaje.

Cierra los ojos y siéntenos!

Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación instantáneamente las piedras empezaron a hablar. Dijeron: “Conoces la antigua historia el joven indio y el chaman? El chaman estuvo contando al joven indio que en su corazón estaban luchando dos lobos uno negro que representaba todo lo que le daba miedo y las actitudes oscuras y otro blanco que representaba amor, compasión, felicidad, pues todo lo positivo en su vida. El joven preguntó cuál de los lobos iba a ganar y el chaman le respondió que ese al cual iba a alimentar. Pues, nosotros te ayudamos a alimentar tu lobo blanco. Te ayudamos a discernir y confiar.” En ese momento me pareció ver a un lobo blanco a su izquierda. Y no solo eso, en su corazón empezó a brillan un código de luz que no conocía. Lo sentí como un código especial para B. Un código que en el corazón de su lobo blanco le guiaría y daría fuerza y firmeza para elegir en su vida la luz y la constancia para seguir el camino. Al mismo tiempo a su derecha apareció un Pegaso. Me dio un poco de risa porque no era nada delicado. Era un pedazo de caballo, robusto, con patas fuertes y alas grandes. Si no tuviera alas se parecería a un caballo de carga. Le dijo a B.: “Estaré siempre a tu lado, aquí a tu derecha. Cuando te sientes mal, cierra los ojos y me verás a tu lado. Abraza mi cuerpo fuerte y si hace falta, llora. Haré que tus lagrimas van a ser sanadoras. No las derramarás en vano. Hay momentos que hace falta llorar, pero no puedes quedarte con el drama, necesitas cabalgar. Por eso si algún día lo desearás, sube a mi lomo y cabalgaremos juntos”. Luego habló el Jade: “Piensa que mi energía está delante de ti. Mi color verde te da confianza y anima a avanzar y la energía de Cuarzo Rosa está detrás. Te apoya para que siempre sientas que no estás sola y no puedes caer porque te rodeamos Yo, el Pegaso, Cuarzo Rosa y tu Lobo Blanco. Cierra los ojos y siéntenos, cierra los ojos y pídenos ayuda. Acaricia tu Lobo porque él asegura tu futuro, abraza tu Pegaso porque es el que te devuelve inocencia, siente la verde sabiduría de mi esencia y al cálido abrazo de Cuarzo Rosa. Cierra los ojos y siéntenos”.

Siente tus raíces y tocarás las estrellas!

A través de estas preciosas piedras vino el mensaje del Olmo. No es la primera vez que aparece en las comunicaciones. Os apetece saber que nos mostró esta vez? Aquí tenéis la descripción de la comunicación.

Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación sentí a J. , más que vi como a una célula de un gran árbol. Era una de las células del tronco. Me sorprendió mucho que había dentro de ella tanto movimiento. Pero al mismo tiempo pensé que nunca antes había visto la vida secreta de una de las células de un árbol . Observé maravillada esa vida en continuo movimiento. Lo que sentía me daba mucha paz. Era como si tuviera su conciencia como una célula “por separado” pero al mismo tiempo pudiera sentir todas las células de ese árbol y ser la conciencia del árbol. De un gran Olmo. Era como si al mismo tiempo fuera una de las células de las hojas sintiendo el calor del sol haciendo fotosíntesis y estuviera en la tierra captando agua y elementos y fuera ella, una de las células del tronco. Un tronco que aguantaba, sostenían y transportaba la vida… La gran parte de esa comunicación solo sentía. Pienso que fue así para que esa sensación de formar parte de un árbol se anclara bien en las piedras para que J. pudiera sentirlo al llevarlas. Sentía como las energías del cielo y de la tierra se entrelazaban en ella. En un momento J. se hizo grande y el árbol se hizo pequeño y se convirtió en tu cuerpo. Sus manos eran las ramas, sus piernas sus raíces y todo se entrelazaba en un pequeño sitio, … en su corazón. Ese precioso árbol trasmitió ese mensaje: “Formas parte de un gran árbol. No te puedes desconectar con la Tierra. Sin ella, te morirías. No tengas miedo de extender tus ramas. Si lo puedes hacer, si llegas cada vez más alto es solo porque tus raíces son bien fuertes. Si no fuera así, no sería verdadero, sería una ilusión. Y tú sabes distinguir la verdadero de lo ilusorio. Siente tus raíces y tocaras las estrellas! Eres un Olmo.”

Cierra la puerta!

Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a M. rodeada de mucha gente. Todos corrían recogiendo cosas y se percibía mucha tensión. Perecía como si vivieran al lado de un volcán a punto de explotar y todos recogían las cosas para huir. En todo ese jaleo solo ella estaba muy centrada, tranquila, recogiendo todo pero al mismo tiempo, como la única de todos, aceptaba la situación plenamente. Era como si vivir al lado del volcán implicaba el peligro pues en ese momento ponerse nervioso le parecía ilógico. Sentí la energía de Cuarzo Ahumado que le dijo: “Ves como estás preparada? Solo tú entiendes que para que nazca algo nuevo tiene que morir lo viejo. Y eso no te da miedo. Pues, porque no haces los cambio, porque no das un paso adelante? Estás preparada.” Me pareció que M. no sabía que responder. Por dentro lo sentía así, no pasaba nada, incluso si estallara el volcán, no pasaba nada. No fue el miedo que la retenía. Para decir la verdad no sabía que la hacía imposible avanzar. En ese momento mi péndulo, con el que siempre hago las comunicaciones, hizo una cosa curiosa. De repente paró y después empezó a dar vueltas en otra dirección. Luego paró otra vez y volvió a dar vueltas en la dirección anterior. Las piedras preguntaron: “Y si borráramos todo el pasado que harías?” M. respondió: “Cerraría la puerta para ir al otro sitio.” Los minerales dijeron: “Fíjate en lo primero que has dicho. Cerrarías la puerta. Quizás es eso que deberías hacer al principio. Quizás no necesitas irte de tu casa, solo elegir y discernir bien que quieres que entre en tu casa para crear nueva energía, y cambios. Sientes que la solución está lejos que hace falta emprender el viaje. Nosotros te animamos que antes hagas limpieza de tu propia casa. Estás preparada, porque por dentro aceptas el ritmo de la vida y sus ciclos. Aquí donde estás, estás bien. Solo empieza a decidir quien quieres que te acompañe. Ese jaleo que te rodea no es tuyo. Cierra la puerta a todo lo que no te aporta paz, que te distrae. Crea el mundo maravilloso dentro de tus cuatro paredes. Te sorprenderás cuantos sitios maravillosos esconden y cuantas aventuras puedes pasar aquí donde estás.”