Jo…, puedo cambiar la piedra?

piedras que hablan y sanan

Fue lo primero que me escribió una amiga mía al leer la comunicación entre ella y esa Amatista. Desde que nos conocimos hace más o menos 20 años su vida estaba llena de baile. Ahora tiene una escuela de baile pero últimamente se lesiona bastante. Y qué le dijo ese colgante? Aquí lo tienes.

Después de pedir permiso para abrir el canal de comunicación la vi, como no, bailando. Pero parecía como si sus zapatos estuvieran llenos de clavos y con cada paso se clavaban en el suelo. Le fue cada vez más difícil bailar. Finalmente los clavos empezaron a clavarse en sus pies. Pero ella intentaba seguir bailando.
Apareció la energía de Amatista y le pidió: “Quítate los zapatos, por favor”. Pero ella respondió: “No puedo, y no quiero. Quién sería yo sin mis zapatos?”. Amatista siguió insistiendo: “Quita los zapatos! Sientes por dentro que hace falta hacerlo. Quítatelos!” Pero ella no quería hacerlo. La energía de Amatista, que veía como a un hombre, puso manos en sus hombros, la miró fijamente y le dijo: “Sácalos ahora porque si no, luego tendrás que cortarte los pies”. Eso la chocó y finalmente se agachó para quitarselos. Mientras tanto Ametista le decía: “Eres una mujer cíclica. No lo olvides! Todo lo que creaste es como si fuera tu hijo. Lo has concebido, lo has gestado, lo has criado. Tu escuela es como tu hijo. Pero ahora no le dejas salir de casa. Y eso no es sano. Toca desprenderse de todo eso. Y tú por dentro lo sabes y sientes. Por eso te lesionas. No te digo que nunca más bailes o que no pongas más tus zapatos de tacón. Te digo que lo hagas “solo de visita”. Toca poner otro calzado. Taca vivir. Estoy aquí para ayudarte poner unas zapatillas de deporte. Siénteme así. Te ayudo a poner otros zapatos para que puedas correr. Y lo puedes hacer! Puedes correr tan bien como bailas. Y lo anhelas. Tu alma quiere otro paso. Y para hacerlo necesitas cambiar los zapatos.”
Le deseo que escuche a su alma. Y lo deseo a todos nosotros aunque a veces es tan difícil cambiar los zapatos

La secuoya

secuoya

Veo mi camino íntimamente relacionado con vosotros. En las comunicaciones se reflejan mucho las vibraciones a las que me obro yo. Por eso no me sorprendió nada esa comunicación. Y el árbol y los seres que aparecen al final son los que aparecieron en mi vida hace poco y me arropan de la manera muy similar que vi en esa comunicación. Queréis saber de quien hablo? Aquí lo tenéis

Después de pedir permiso para abrir el canal de comunicación vi a Trini (nombre inventado) en lo alto de una gran secuoya. Estabas muy arriba pero no le daba miedo la altura. Se sentía muy feliz mirando al horizonte. Me pareció sentir como la piedra la conectaba cada vez más con ese precioso árbol. Cerró los ojos y sintió la conexión profunda con esa majestuosa secuoya que la mecía suavemente y le susurraba una canción. Trini se sentía como si formara parte de ese precioso árbol y al mismo tiempo como si fuera un niño en la cuna. La paz que le trasmitía la secuoya se convirtió en la sensación de dulce felicidad. No necesitaba nada más. Y al mismo tiempo estaba bien conectada con la Tierra. El tronco del árbol era el suyo. Sus raíces eran las suyas. Poco a poco abrió los ojos y tuvo la sensación como si hubiera vuelto a realidad. Vi a Trini sentada en una mesa bastante grande tomando café. Todo normal pero junto a ella estaban los elfos. Sentados, tomando café como si fuera nada, tal como ella. Uno de ellos miró a sus ojos y le dijo: Cuando quieras y te apetezca puedes contar con nosotros. Puedes conectar con nosotros. Estamos aquí esperando, tomando café.”

Cuando la Tierra te ama

Cuando la Tierra te ama

Cuando la Tierra te ama.
Un día le dije a mi hijo que todo tenía su tiempo que en algún momento se terminaba. Y que yo, algún día, iba a morir y dejaría de existir. Me miró y respondió: “Te equivocas. Cuando mueres dejas de existir. Pero luego pasa tiempo y la Tierra empieza a amarte. Y te ama cada vez más, cada vez más, cada vez más. Y vuelves. ”
Buenas Noches queridos tesoros de la Tierra.

Mensaje sanador

piedra luna

Era una de esas comunicaciones que me hacen dudar a veces. Con mis expectativas erróneas, pensé que la piedra no decía nada concreto… Pues, cual fue mi sorpresa cuando Mar ( nombre inventado) me escribió eso: “Este mensaje no te imaginas lo sanador que me puede llegar a resultar”.
Nuestras piedras siempre saben que necesitamos.

Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi, a Mar y a la energía de la Piedra Luna sentadas, las dos en la mesa, una enfrente de la otra. La Piedra Luna, que percibía como a una preciosa mujer, dijo muy tranquilamente pero al mismo tiempo contundente: “Soy un espejo que refleja el universo”. Sentí la energía que subió desde el plexo solar de Mar hasta por encima de su coronilla. La piedra repitió: “Soy el espejo que refleja el universo”. Y otra vez la energía subió desde el plexo hacia arriba. La energía de la Piedra Luna miró a los ojos de Mar todavía más profundamente y siguió: “Ilumino la noche, ilumino tus sombras.” Otra vez la energía empezó a subir desde el plexo solar pero se detuvo a la altura de su garganta. Su Piedra Luna dijo: “Tus sombras están aquí. No expresas tu verdad. No expresas tu luz plenamente.” Mar la miró un poco incrédula diciendo: “No estoy segura si te entiendo bien?” Y la Piedra Luna le respondió: “Sí que me entiendes muy bien. Por eso me llevas”. Mar miró un poco mosqueada a la Piedra Luna y dijo: “Te esperaba diferente. No sabía que estás tan fría.” La Piedra Luna le respondió: “Te equivocas, yo solo soy un espejo. Reflejo todo el universo, todas las galaxias. Y reflejo tu luz. Mírame. La belleza que ves, es tu luz. Pero tú no la expresas 100%. Lo único que quiero es iluminar tus sombras para que pueda brillar tu luz. Mírame y deja de esconderte.”

Yo

Dorota Grzegorzewska

Infinitas gracias Iris Parra Jounou por dedicarme y regalar ese precioso poema. Gracias, gracias, gracias
“Dorota, esa bella flor que se mece entre las dulces llanuras de la pampa. Voz que se mueve en los ojos del mundo. Hielo y nieve cubren su rostro en los veranos de sus recuerdos. Con tu visión llegas a la sensibilidad última de la persona, ese secreto enterrado en tierra fértil. Las palabras danzan, casi sin poder abarcar todo tu significado. Pequeño ser de rayos de luz. El mar en calma de un hogar bajo las estrellas. Naciste con la sensibilidad de sentir el latir de las piedras y sus canciones hechas color bajo nombres de almas que acuden a ti. Camino hacia el más allá, mensajera.”

Ronroneo

turmalina negra, Amazonita


Después de pedir permiso para abrir canal de comunicación vi a Anna en una pequeña cueva. Era una cueva que estaba situada muy cerca del mar. De echo, las grandes olas, que con gran rugido chocaban contra las rocas salpicando la cueva. Hacía mal tiempo. Se oía una gran tormenta. Pero dentro de la cueva aunque incomoda Anna se sentía segura. La cueva estaba suficiente por encima del mar para que no se inundara y aunque Anna estaba mojada por las gotas de las olas por lo menos estaba protegida de la lluvia. Pregunté a las piedras que le podían aportar. Sentí las dos energías que acudieron en seguida. La preguntaron si quería que le ayudaran a salir. Pero pareció que no quería hacerlo. A fin de cuentas estaba en un espacio protegido. Las piedras empezaron a hacer limpieza de su cuerpo físico. Trabajaron juntas. Era curioso observarlo. Parecía que la energía de Amazonita escaneaba todo su campo energético y cuando encontraba algunos grumos actuaba Turmalina Negra disolviéndolos. Cuando terminaron, fuera de la cueva empezó a brillar Sol. La cueva empezó a parecer mucho más acogedora. En ese momento apareció un pequeño gatito. Muchas veces vienen energías de los animales para acompañar el trabajo de las piedras. Subió a sus piernas y empezó a ronronear. Su vibración calentó tu cuerpo. Anna le acariciaba y con cada movimiento se serenaba. El ronroneo del gatito resonaba en la cueva y la hacía cada vez más agradable. Las piedras preguntaron otra vez si a Anna le apetecía salir pero ella se negó de nuevo explicando que eso daba igual porque allí fuera no la esperaba nadie. Y las piedras dijeron: “Tienes toda la razón!!! No hace falta que salgas porque todo lo que necesitas llevas dentro.” Anna cerró los ojos. Con el gatito en las piernas y su ronroneo que vibraba en todo tu cuerpo, de repente, sintió dentro de si misma todo el universo. Ese fue un verdadero momento de la sanación. Reconoció que dentro de ella estaba todo, las estrellas, las galaxias, el amor infinito y sobre todo la Paz. Hizo un gran respiro de alivio. Logró hacer paces consigo misma, con el dolor que llevaba dentro, con el cansancio y tristeza. Un respiro más y estaba preparada para salir. Pero eso ya no tenía tanta importancia. Porque encontró en su interior lo que necesitaba- la Paz.
Siempre repito que la comunicación es el inicio de una amistad. Una amistad especial entre tú, las piedras y en el caso de Anna, la energía de un gato. A través de las piedras sentirá siempre su ronroneo.

Gracias!

piedras que sanan y hablan

Hace más o menos un año hice una comunicación que fue para mí un reto. La información que me llegó me superó resonando con mis propias heridas. Tenía muchas dudas de contárselo a la chica pero pensé que no tenía ningún derecho de ocultar el mensaje. Y ella fue mi gran maestra. Lo aceptó e integró de la manera que pienso yo no podía hacer. Cuando hace unos días apareció de nuevo pidiéndome un conjunto para todos sus seres queridos tuve muchas ganas de prepararle algo especial. Y siento que lo he conseguido. Un conjunto que expresa también mi gran respeto a ella y a su pareja por ser unos seres muy luminosos, tiernos y amorosos que los convierte en las personas más fuertes que he visto en mi vida. La gran magia de AMOR. Gracias!

Amigos cristalinos

Estaba pensando como explicaros la manera que utilizo para conectar con vosotros para encontrar las piedras adecuadas. Suelo escribir vuestros nombres y apellidos en un papel y luego lo pongo en la mano de tal forma que la escritura toca la palma de mi mano. Luego cojo piedras en la otra y siento si se atraen o no. Pero me intrigaba qué de verdad pasa cuando tengo vuestros nombres en mi mano. Y pienso que lo he descubierto leyendo el libro de Masaru Emoto “Mensajes del agua”. Allí encontré ese experimentos . Masaru Emoto pegaba los nombre de las personas al frasco de agua , luego la congelaba y hacía fotos de cristales de agua. Resultó que cada uno era diferente y especial. Y pienso que justo eso pasa cuando trabajo. Vuestro nombre, de vedad, me hace resonar con vuestro cristal. Con el cristal que sois. Cada uno especial. Cada uno precioso y tal como copos de nieve irrepetible. Y así puedo encontrar otros cristales que resuenan con vosotros. Encontrar vuestros amigos cristalinos.
Me encanta la idea que sois cristales andantes.
Pues os deseo hoy un día cristalino. Un fuerte abrazo.

Historia de una piedra perdida

Prasiotrino

Cuando Antonio Velasco Fuentes a Àngels R Lukin me trajeron esta piedra , Àngels me dijo: “Te la quedas o la vendes muy cara”. Me la quedé . Desde el principio sentí que era una piedra más para mi uso personal que para trabajo. Pues me la llevé a casa. Pesaron unos días. Cuando quería hacer una meditación junto con ella no la pude encontrar. Pensé que no pasaba nada porque tenía que estar en casa. Como mis piedras aparecen y desaparecen , no me preocupé nada.
Pasaron unos días más. Era el sábado y queríamos con toda mi familia ir a Barcelona. Antes decidimos comer fuera y luego coger el tren. Al terminar la comida resultó que todavía teníamos una hora para el tren por eso volvinos a casa. Y qué paso por el camino a casa? Pues, de repente, entre los neumáticos de un coche aparcado a unos 20 metros de mi casa, entre las hojas secas vi que algo brillaba. Me acerqué. No pude creerlo! ERA MI PIEDRA!!!! Supongo que la había perdido llevándola a casa hacía unos dos semanas. Cómo sobrevivió en la calle sin romperse, y como guió a todos nosotros para que hubiera podido encontrarla no tenía ni idea pero la encontré. O mejor dicho ella encontró el camino a mí. GRACIAS!